SUMARIO:
1 Prólogo
2 Cuatro meses de Barbarie. Mallorca bajo el terror fascista
3 La gran responsabilidad de los gobernantes.
4 Por qué triunfó el fascismo en Palma de Mallorca.
5 Salen a la calle los asesinos.
6 Han sido fusiladas 5.250 personas.
7 El auto de la muerte.
8 Eliminados los hombres, se persigue a las mujeres.
9 Después del terror, el hambre, la ruina económica.
10 El robo, método de gobierno.
11 El Acompañado de billetes.
12 La Expedición de Bayo.
13 La ocupación italiana.
14 Las propagandas del Conde Rossi.
15 Rossi amenaza a Francia.
16 La conciencia universal está atrofiada.
17 El gran error de Francia y de Inglaterra.
18 La reconquista de Ibiza.
19 Cómo hablan los obispos.
20 Barbarie fascista y generosidad de nuestros milicianos.
21 Diferencia de trato.
22 Peor que las hienas.
23 La detención del Ciutadella y el bombardeo de Roses.
24 El Ciutadella
25 Nuestra fuga de Mallorca.
26 Menorca la heroica.
27 Epílogo.
14 LAS PROCLAMAS DEL CONDE RUBIO
Cuando había desfile militar. el Conde Rossi se marchaba al frente de las milicias fascistas montado a caballo. Hablaba todas las semanas desde el micrófono de Ràdio Mallorca. Asistía a las funciones de teatro haciendo discursos inflamados, en los que manifestaba su profundo odio al pueblo catalán. Luego le encargaron de ir de pueblo en pueblo en misión de propaganda fascista. En un discurso que pronunció en el pueblo de Sóller dijo lo siguiente:
«...Italia y España son hermanas de raza, de ideas y de religión. La cultura, la civilización y el agrandamiento de la raza latina exigen que exterminemos hasta el último marxista, y, si es necesario, mataremos a padres, madres e hijos, para que esta semilla maldita no fructifique...».
15 Rossi amenaza a Francia
En otro discurso, pronunciado en el pueblo de Manacor, hizo esta afirmación, que tiene una gravedad extraordinaria y que todo el pueblo mallorquín conoce, ya que se dio a luz en los periódicos fascistas:
«... Hemos reconquistado Ibiza, después conquistaremos Mahón y por último nos apoderaremos de Catalunya. Una vez conquistada Cataluña, instauraremos el régimen fascista en toda España. Después –siguió afirmando el Conde Rossi–, triunfando el fascismo en España, colocaremos a la Francia democrática en situación crítica, porque entre Alemania, Italia y España formaremos un círculo de hierro y restauramos en Europa el antiguo Imperio Romano, que era orgullo de toda una raza.»
16 LA CONCIENCIA UNIVERSAL ESTÁ ATROFIADA
La conciencia universal no ha querido enterarse de estas verdades, a pesar de conocerlas, porque en Palma hay representantes de Inglaterra, de Francia, de Estados Unidos, y como yo, mejor que yo, porque estaban en plena libertad, podían contemplar las maniobras del fascismo italiano.que atentan contra todo principio de cultura, de civilización, y de todos?
Veamos: Francia es el país de la democracia. Francia hizo la Revolución de 1789, iniciada con la presa de la Bastilla, promulgando los Derechos del Hombre y del Ciudadano. Francia hizo la Revolución de 1848 y más tarde, en 1871, marcaba una epopeya gloriosa con la Commune de París, ahogada en sangre por el fatídico Casimiro Thiers. Francia está gobernada, el día 19 de Julio por un gobierno a cuyo frente se encuentra León Blum, que se llama representante de los trabajadores franceses.
Y esa Francia, olvidando su pasado glorioso, no se colocó desde el primer momento, como era su deber, junto a los trabajadores españoles.
Es que, incluso desde el punto de vista internacional y defendiendo sus propios intereses, Francia debía comprender que el triunfo del fascismo en España sería un golpe de muerte contra su propia independencia.
Y la colocaría, como dijo el Conde Rossi en Mallorca, en una situación crítica, ¿por qué qué podría hacer Francia si Alemania, Italia y España fascistas trataran de atacarla para anularla como país libre?
17 EL GRAN ERROR DE FRANCIA Y DE INGLATERRA
Pues bien; ni a pesar de tener en cuenta estas razones fundamentales, basadas en el propio instinto de conservación, Francia e Inglaterra se colocaron a nuestro lado para hundir definitivamente las ambiciones imperialistas del fascismo. Y estas vacilaciones de ambos países, demostradas ya anteriormente en la Sociedad de Naciones cuando Mussolini se lanzó a la aventura etíope, determinaron lo que Alemania ocupara el archipiélago canario e Italia se adueñara de Palma de Mallorca.
Los italianos quieren que Inglaterra y Francia les reconozcan como legítima la conquista de Abisinia, y la forma de obligar a Francia e Inglaterra a que reconozcan el nuevo Imperio es poner en peligro sus intereses. ¿Por qué? Porque Italia sabe, y lo sabe también Inglaterra, que al Imperio británico de nada le servirían Gibraltar, Malta, ni el Canal de Suez, si el archipiélago balear está en poder de los italianos.
Y sabe también Francia que si la isla de Menorca cae en poder de los italianos, sus relaciones con las colonias de África están en peligro.
Esta conducta vacilante de Francia e Inglaterra ha determinado que Italia y Alemania lleven su audacia al extremo de enviar a sus soldados a España ya Marruecos, agravando aún más la situación, puesto que ponen en peligro, no sólo la paz en Europa, así como de todo el mundo.
18 LA RECONQUISTA DE IBIZA
Hecho brutal que demuestra de forma elocuente la descarada intervención de Italia a favor de los rebeldes fascistas.
Poco después de abandonar los nuestros la isla de Mallorca, el Estado Mayor fascista anunció con gran revancha que sus fuerzas se disponían a reconquistar la isla de Ibiza, que todavía estaba ocupada por las milicias populares. Veamos cómo fue reconquistada la isla de Ibiza por los facciosos:
Había en Palma de Mallorca tres barcos mercantes de la Compañía Trasmediterránea. Eran ellos el “Ciudad de Palma”, el “Jaime I” y el “Mallorca”. Estos tres barcos fueron pintados de negro, colocándoles la bandera italiana. Al «Ciudad de Palma» le pusieron el nombre de «Calabria», embarcando los falangistas y fuerzas del Tercio mallorquín, integrado por todos los malditos de la isla.
De noche, y con las luces apagadas, salieron estos barcos de Palma de Mallorca, custodiados por tres barcos de guerra italianos, que los protegieron y acompañaron hasta la citada isla. Pero no se limitaron a acompañarlos apenas, puesto que podemos afirmar –y eso está plenamente confirmado– que en Ibiza, además de los falangistas y el Terç, desembarcaron marinos italianos bajo la dirección del Conde Rossi. Recuerdo que dos días después de la ocupación de Eivissa, el diario fascista "La Última Hora", publicaba un comunicado que decía así:
«Nuestras valientes tropas, apoyadas por la marinería, tras una acción brillantísima, han reconquistado la hermana isla de Ibiza, que estaba sometida a la barbarie roja.»
Firma «El Conde Rossi».
Prueba más evidente de la intervención italiana no puede presentarse a la conciencia internacional.
19 CÓMO HABLAN LOS OBISPOS
Es un hecho conocido en toda Mallorca, que el reparto de armas a los elementos fascistas de la isla se hizo en el interior de las iglesias y conventos. Triunfando el movimiento en Palma, colocaron almendros en las torres y azoteas de estos edificios, que estaban fuertemente adornados por soldados y falangistas. En la Casa del Pueblo, transformada en cuartel general de Falange Española, se celebran misas a diario y acudía el Obispo de Palma para bendecir a sus rehenes de asesinos. Al terminar una de estas misas, el célebre Obispo pronunció desde el micrófono de Radio Mallorca la siguiente alocución: «Si queremos honrar a Dios y defender la Santa Religión Católica, Apostólica y Romana, es necesario que dejándonos de sentimentalismos, exterminamos hasta el último marxista, porque no son el marxista, porque los marxistas españoles.»
20 BARBARIA FEIXISTA Y GENEROSIDAD DE NUESTROS MILICIANOS
Los fascistas, en sus propagandas, afirmaban siempre, que en las regiones ocupadas por nosotros se cometían crímenes abominables. El Correo de Mallorca llegó a decir en una de sus crónicas, que en Barcelona los niños eran asesinados y colgados de los balcones, las monjas violadas y quemadas vivas, que el robo y el pillaje eran nuestra única preocupación, y muchas cosas más que causaban pavor a quienes las leían.
La conducta de nuestros milicianos durante el tiempo queren en Mallorca, demostró de forma palmaria la falsedad de estas afirmaciones, que tenían como único fin el propósito de desprestigiar nuestra causa.
Al día siguiente de desembarcar los nuestros en Porto Cristo, se presentaron en Palma siete monjas que prestaban servicios en un convento de este pueblo. Entre los fascistas causó sorpresa la llegada de estas monjas, ya que creían que los nuestros las asesinarían.
Al preguntarles cómo habían podido escapar a la furia roja, ellas espontáneamente contestaron lo siguiente:
«Cuando desembarcaron en Porto-Cristo, nos reunieron a las siete, preguntándonos si queríamos quedar entre ellos para servir de enfermeras en los Hospitales de Sangre, o si por el contrario queríamos volver a Palma de Mallorca. Manifestamos nuestro deseo de volver a Palma, y ellos, sin el menor insulto o agravio, nos dejaron en absoluta libertad, ofreciéndonos antes de irse un vaso de café con leche a cada una».
Igual conducta observaron los nuestros con los campesinos que encontraron en Porto-Cristo, Son Carrió y Son Servera, y fue tan elevada la generosidad de los milicianos del pueblo, que estos campesinos, en su mayoría, les acompañaron voluntariamente a Mahón cuando se ordenó la retirada.
No hay comentarios :
Publicar un comentario