14 mayo 2026

Tus valores 3

 


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Tus Valores 3

Todas las personas actuamos movidos por valores. Cuando actuamos lo hacemos movidos por normas, principios, motivos y razones variadas que cada uno considera importantes. Estas normas, escritas o no, son los valores.  

Con este Cuestionario queremos ayudarte a descubrir cuáles son tus valores principales. 

Para cada una de las cuestiones debes contestar: 

5 = Totalmente de acuerdo 4 = Un poco de acuerdo 3 = Ni de acuerdo ni en desacuerdo 2 = Un poco en desacuerdo 1 = Totalmente en desacuerdo: 

1 Se diga lo que se diga, el dinero y las cosas que tienen son la mejor medida del éxito de una persona.  
2 Para mí es importante hacer cosas con las que se pueda conseguir algo u obtener éxito .   
3 Aunque a veces son obligados, intento evitar todos los riesgos posibles en mi vida.   
4 En este país se ha ido demasiado lejos en cuanto a promover la igualdad de derechos para todos.   
5 En este país se ha ido demasiado lejos en cuanto a promover la igualdad de derechos para todos.   
6 No vale la pena seguir estudiando si no te ayuda a seguir adelante en la vida.   
7 En esta vida nadie te regala nada, Si quieres cosas, tienes que luchar por conseguirlas.   
8 Un niño necesita un hogar con un padre y una madre para crecer felizmente .   
9 En la vida hay que contar con creencias religiosas o de otro tipo que inspiren nuestra manera de ser y nuestras acciones.  
10 Hay que razonar con cuidado todos los aspectos antes de emitir un juicio.  
11 En un mundo avanzado como el actual ya no se vive sin toda una serie de libertades concretas,   
12 Es mejor vivir día antes de ir haciendo planes para el futuro .   
13 En el futuro, lo que me interesa sobre todo, es encontrar las maneras y medios de expresar mi propia personalidad.   
14 No quiero que nadie planifique mi vida; yo cuidaré lo más importante en esta vida, que soy yo rnatiza   
15 El desarrollo de la ciencia y la tecnología nos proporcionará a cada cual más libertad y una vida mejor   
16 A veces hay que actuar con violencia, si no, no te hacen caso.   
17 De tanto en tanto necesito cambiar de amigos y de amistad y conocer gente nueva.   
18 Cada individuo debe tener la posibilidad de gozar de completa libertad sexual sin limitaciones,   
19 En esta vida hay que guiarse por algunos grandes principios y por una escala de valores básicos, 
20 En el futuro me gustaría vivir grandes pasiones de todo tipo .   
21 Me gusta que los que están por encima mío me digan las faltas que hago y cómo tengo que hacerlas cosas.   
22 Tal como están los problemas del trabajo, hoy vale más contar con buenos empresarios que con buenos artistas.   
23 El trabajo duro ofrece pocas garantías de éxito .  
24 No hay que conformarse con las cosas tal y como le vienen dados a uno; hay que transformar la realidad para cambiar hacia mejor.   
25 El diseño de los objetos y cosas dúos diario debe ser para hacerlos más funcionales y prácticos, no más bellos.prácticos, no rnás bellos.   
26 Una vez cumplido el mínimo necesario de estudio o trabajo, para ello hay que preocuparse es por pasárselo tan bien como sea posible.   
27 La vida que llevarnos es demasiado artificial. Hay que volver a vivir de acuerdo con las leyes de la Naturaleza: consumir productos naturales...   
28 Cuando he tomado una decisión es muy extraño que la cambie.   
29 Lo que importa es lo que pasa aquí y ahora, no all que sea la vida de uno en sí mismo.   
30 Lo ideal sería un mundo sin normas, sin leyes y sin autoridades .   
31 No importa tanto poseer cosas, gastar, etc., como sentirme bien conmigo mismo, sentirme bien en mi piel .   
32 Hay que hacer sacrificios para ir creando un futuro en la vida .   
33 Nuestra sociedad debe hacer todo lo necesario para asegurar que todo el mundo tenga las mismas oportunidades de tirar endavant_   
34 Estaría bien poder ir a descubrir mundos, aunque fuera al espacio.
35 En esta vida vale más que uno cuide de sí mismo, porque poca ayuda podrá esperar de los demás.  
36 Habrá que tomar medidas para controlar la instalación en nuestro país de trabajadores inmigrantes extranjeros.   
37 Los conflictos se arreglan antes con la decisión de una autoridad responsable superior que con el diálogo entre partes.   
38 En este mundo de ordenadores, robots y máquinas automáticas hay que reivindicar el papel de la imaginación, del soñar y de la fantasía.    
     
VALORES DE CADA UNA DE LAS CUESTIONES:  
 
1   Materialismo: ser como tener 
2. Motivación de éxito 
3. Inseguridad: incapaz de asumir riesgos. 
4. Antiigualitarismo 
5. Conformismo y darwinismo social 
6.  Utilitarismo, pragmatismo 
7   Responsabilidad y autonomía: sentido de lucha 
8. Modelización, disciplina, estabilidad, tradición 
9. Trascendencia 
10 Racionalismo, prudencia 
11. Disciplina y orden, restricción 
12. Inmediatismo: ir viviendo el momento 
13 Autonomía, afirmación personal 
14. Individualismo autodefensivo. Liberalismo 
15 Utopía científica. Eficacia. Tecnocratismo 
16. Violencia: el fin justifica los medios 
17 Dinamismo y sociabilidad 
18. Libertad privada individual 
19 Valores universales 
20 Imperio del corazón y de las emociones 
21 Dependencia y subordinación 
22 Pragmatismo economicista 
23 Minusvaloración del trabajo, desesperanza 
24 Reformismo 
25 Pragmatismo funcionalista 
26 Hedonismo 
27 Naturalismo ecol gico 
28 Manolitismo, Rigidez 
29 Presentismo. Despreocupación por el futuro 
30 Acracia. Libertarismo 
31 Ser más importante que tener. Equilibrio y desarrollo personal. Esencialismo 
32 Disciplina. Aplazamiento de las gratificaciones 33 Igualitarismo. Solidaridad
34 Sentido de Aventura
35 Individualismo no solidario
36. Segregación. Racismo 
37 Autoritarismo. Jerarquía 
38 Imaginación. Creatividad. Utopía 


Tus Valores 2

 



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Tus Valores 2

Tus valores: 
Nuestros valores y creencias van cambiando a lo largo de nuestra vida en  función de  nuestras reflexiones, aprendizajes y acontecimientos y es útil revisarlos periódicamente. 
El objetivo de este ejercicio es ayudarte a identificar  tus valores y creencias. El ejercicio se realiza en cuatro pasos: 
1. De los 73 valores que verás a continuación y a los que puedes añadir otros que te parezcan relevantes, debes seleccionar los 15 que consideres más importantes. 
2. De estos 15 debes seleccionar los 10 más importantes. 
3. De esos 10, los 5 más importantes. 
4. Ordenar estos 5 por orden de importancia (siendo 1'1 el más importante). 

Estos pasos te deberían ayudar a identificar cuáles son los valores más importantes para  ti como principios que guían tu vida y determinar el grado en que se están cumpliendo en la actualidad.

Valores: 

Afecto 
Alegría Amistad 
Amor 
Aprendizaje 
Autenticidad 
Autodominio 
Autoestima 
Autoridad Bondad 
Carácter 
Coherencia 
Compasión 
Comprensión 
Compromiso 
Comunicación 
Confianza 
Constancia 
Crítica Constructiva 
Desprendimiento 
Dignidad 
Diversión 
ocilidad 
Ecología 
Empatía 
Entusiasmo 
Experiencia 
Felicidad 
Felicidad Familiar 
Fidelidad 
Flexibilidad 
Fortaleza Interior 
Generosidad 
Gratitud 
Honestidad 
Intel·lïgencia 
Justicia
Lealtad Libertad 
Magnanirnidad 
Mentalidad Abierta 
Obediencia 
Objetividad 
Optimismo 
Orden 
Paciencia 
Participación 
Patriotismo 
Pau 
Perdón 
Perseverancia 
Placer 
Profesionalidad 
Prudencia 
Pulcritud 
Puntualidad 
Respeto 
Responsabilidad 
Sacrificio 
Salud 
Seguridad Económica 
Sencillesa 
Sensibilidad 
Serenidad 
Servicio 
Sinceridad 
Sobriedad 
Sociabilidad 
Solidaridad 
Superación 
Transparencia 
Valentia 
Voluntad 



Tus valores 1, cosas que, para ti, valen la pena

 

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Tus Valores 1

LOS VALORES: ¿QUÉ COSAS PIENSAS QUE VALEN LA PENA? 

Tus valores pueden hacer que te decantes hacia uno u otro tipo de actividad. Elige cinco aspectos, de la lista ofrecida, que encuentras importantes para decidirte a elegir una dedicación profesional. 

 Ganarme bien la vida  

-Quiero ganar mucho dinero, aunque por eso tenga poco tiempo para mi vida personal. -Prefiero un trabajo bien pagado que uno interesante. 

Seguridad 

-Prefiero una situación estable y segura que un empleo bien pagado pero inseguro o inestable.  

-Desearía un trabajo al que las posibilidades de promoción dependieran sobre todo de los años de antigüedad en la empresa.  

-Quisiera trabajar sabiendo siempre quién dirige y da las órdenes.  

-Prefiero ganar menos, con tal de tener todas las necesidades cubiertas en cuanto a accidentes, enfermedad, etc. 

Buenas relaciones sociales 

-Lo que yo quiero es un trabajo en el que haya buen ambiente entre los compañeros.  

-Prefiero trabajar con otras personas (en equipo), que no solo.  

-Prefiero un trabajo duro pero apreciado por los demás, que uno sencillo que pase desapercibido.  

-Prefiero un trabajo mal pagado en el que me sienta útil a los demás, que uno bien pagado en el que me sienta inútil. 

 Posibilidades de promoción i de futuro 

-Prefiero luchar por conseguir lo que quiero, aunque así me complique un poco la vida. -Prefiero pasar el riesgo de una carrera que me guste, aunque tenga que dejar pasar una buena remuneración inmediata.  

-Estoy dispuesto a trabajar en una empresa con posibilidades de promoción, aunque el primer sueldo sea bajo. 

-Prefiero una profesión que implique un reciclaje constante, en lugar de una más tradicional. 

 Auto-realización personal 

-Lo importante es hacer un trabajo que me guste mucho. 

-Es más importante trabajar de acuerdo a mis principios, que tener una "buena posición". 

-Quiero desarrollar plenamente mis facultades, para crear algo por mi mismo/a, sin importarme el riesgo y la incertidumbre del futuro. 

Clasifica, por orden de importancia, los cinco puntos que encuentres que quieres seguir. Aunque todos o la mayoría te pueden parecer atractivos, no se puede conseguir todo, tienes que decidirte. 

 1

 2

 3

 4

 5

Lo que yo quiero conseguir en el futuro, a través de mi trabajo, puede describirse así: 









03 mayo 2026

1 de mayo. Nuestras diversas entradas

 


Orígenes del 1 de mayo


Orígenes del 1 de mayo

El Día Internacional de los Trabajadores, celebrado el 1 de mayo, conmemora la lucha histórica del movimiento obrero por derechos laborales dignos, especialmente la jornada de 8 horas. Su origen se remonta a las brutales represiones contra trabajadores en Chicago, EE.UU., en mayo de 1886, culminando en la condena injusta de los llamados "Mártires de Chicago".


Ver en YouTube:


El Día Internacional de los Trabajadores, el Primero de Mayo, es la jornada reivindicativa del movimiento obrero mundial.
Esta jornada de lucha por los derechos de los trabajadores fue establecida en el congreso obrero socialista celebrado en París en 1889. Se decidió que, en homenaje a los «Mártires de Chicago», trabajadores anarquistas ejecutados en Estados Unidos de América (EE.UU.) a raíz de la Revuelta de Haymarket de 1886, el 1 de mayo sería el día de 1 de mayo. En ese momento, la gran reivindicación que se estableció fue la jornada de ocho horas.

La huelga era el instrumento que se decidió emplear cada 1 de mayo para forzar a la patronal ya los estados liberales a aceptar la jornada de ocho horas.

La campaña tuvo mucho éxito y, poco a poco, tomó importancia y se consolidó como jornada de lucha a lo largo del siglo XX de todo el movimiento obrero internacional, más allá de las tendencias y facciones ideológicas.[2] Con la conquista de mejoras laborales y sociales, el día fue perdiendo carga reivindicativa para tomar un cariz más festivo y de remembranza de los hechos de Chicago de 1886. Actualmente, casi en todos los países occidentales (Estados Unidos y Gran Bretaña son excepciones notables) es un día festivo.

Historia. Origen de la conmemoración

Los hechos que dieron lugar a esta celebración están contextualizados en los inicios de la Revolución Industrial en EE.UU. A finales del siglo xix, Chicago era la segunda ciudad en número de habitantes de EE.UU. Del oeste y del sudeste llegaban cada año por ferrocarril miles de ganaderos desempleados, creando las primeras villas humildes que albergaban cientos de miles de trabajadores. Además, estos centros urbanos acogieron a emigrantes llegados de todo el mundo a lo largo del siglo xix.

La reivindicación de la jornada laboral de ocho horas

Fotografía de un taller de Indiana, de Lewis Hine, 1908.

Las malas condiciones laborales de los trabajadores en plena revolución industrial contribuyeron al surgimiento del movimiento obrero y sus reivindicaciones.

Una de las reivindicaciones básicas de los trabajadores era la jornada de ocho horas. Uno de los objetivos prioritarios era hacer valer la máxima de: «ocho horas de trabajo, ocho horas de ocio y ocho horas de descanso». [Nota 2] En este contexto se produjeron varios movimientos; en 1829 se formó un movimiento para solicitar en la legislatura de Nueva York la jornada de ocho horas.

Anteriormente existía una ley que prohibía trabajar más de dieciocho horas, excepto en caso de necesidad. Si no había tal necesidad, cualquier funcionario de una compañía de ferrocarril que hubiera obligado a un maquinista o fogonero a trabajar jornadas de dieciocho horas diarias debía pagar una multa de 25 dólares.

La mayoría de los obreros estaban afiliados a la Noble Orden de los Caballeros del Trabajo, pero tenía más preponderancia la Federación Americana del Trabajo, inicialmente socialista (aunque algunas fuentes señalan su origen anarquista). En su cuarto congreso, realizado el 17 de octubre de 1884, ésta había resuelto que a partir del 1 de mayo de 1886 la duración legal de la jornada de trabajo debería ser de ocho horas y que se organizaría una huelga si no se obtenía esta reivindicación. También recomendó a todas las uniones sindicales que trataran de hacer leyes al respecto en sus jurisdicciones. Esta resolución despertó el interés de las organizaciones, que veían la posibilidad de obtener mayor cantidad de puestos de trabajo con la jornada de ocho horas, reduciendo así el paro.

En 1868, el presidente Andrew Johnson promulgó la llamada Ley Ingersoll, estableciendo la jornada de ocho horas, pero ni la patronal, ni los gobiernos de muchos estados acostumbraban a respetarla, ni hacerla respetar. Al poco tiempo, diecinueve estados sancionaron leyes con jornadas máximas de ocho y diez horas, aunque siempre con cláusulas que permitían aumentarlas entre catorce y dieciocho horas. Sin embargo, debido a la falta de cumplimiento de la Ley Ingersoll, las organizaciones laborales y sindicales de EEUU se movilizaron. La prensa reaccionaria, y alineándose con las tesis empresariales, calificaba al movimiento como «indignante e irrespetuoso», «delirio de lunáticos poco patriotas», y manifestó que era «lo mismo que pedir que se pague un salario sin cumplir ninguna hora de trabajo».

El dia 1 de mayo

Karl Marx y Friedrich Engels, en la década de 1880, intelectuales clave en sentar las bases del socialismo científico y el marxismo, pilares fundamentales de una parte significativa del movimiento obrero.

El 1 de mayo de 1886, 200.000 trabajadores iniciaron la huelga mientras que otros 200.000 obtenían esta conquista con la simple amenaza de paro.

En Chicago, donde las condiciones de los trabajadores eran mucho peor que en otras ciudades del país, las movilizaciones siguieron los días 2 y 3 de mayo. La única fábrica que trabajaba era la fábrica de maquinaria agrícola McCormick que estaba en huelga desde el 16 de febrero porque querían descontar a los obreros una cantidad de sus salarios para la construcción de una iglesia. La producción se mantenía a base de ardillas. El día 2 la policía había disuelto violentamente una manifestación de más de 50.000 personas, y el día 3 se celebraba una concentración frente a la entrada; cuando estaba en la tribuna el anarquista August Spies, sonó la sirena de salida de un turno de ardillas. Los concentrados se arrojaron sobre los scabs (amarillos), comenzando una pelea campal. Una compañía de policías, sin ningún aviso, procedió a disparar a quemarropa sobre la gente produciendo 6 muertos y varias decenas de heridos.

El periodista Adolf Fischer, redactor del Arbeiter Zeitung, corrió en su diario donde redactó una proclama (que después se utilizaría como principal prueba acusatoria en el juicio que le llevó a la horca) imprimiendo 25.000 hojas volantes. La proclama decía:

Trabajadores: la guerra de clases ha empezado. Ayer, frente a la fábrica McCormik, se fusiló a los obreros. ¡Su sangre pide venganza!
¿Quién podrá dudar ya que los chacales que nos gobiernan están ávidos de sangre trabajadora? Pero los trabajadores no son un rebaño de ovejas. ¡Al terror blanco respondamos con el terror rojo! Es preferible la muerte que la miseria.
Si se fusila a los trabajadores, respondamos de tal modo que los dueños lo recuerden por mucho tiempo.

Es la necesidad lo que nos hace llamar: ¡A las armas!

Ayer, las mujeres y los hijos de los pobres lloraban a sus maridos ya sus padres fusilados, mientras que en los palacios de los ricos se llenaban vasos de vino costosos y se bebía a la salud de los bandidos del orden...

¡Seca sus lágrimas, los que sufre!

¡Tenga coraje, esclavos! ¡Levántense!

La proclama terminaba convocando un acto de protesta para el día siguiente, el 4 de mayo a las cuatro de la tarde, en la plaza de Haymarket. Se consiguió un permiso del alcalde Harrison para realizar un acto a las 19.30 en el parque de Haymarket. Los hechos que allí sucedieron son conocidos como la Revuelta de Haymarket.

La revuelta de Haymarket


Uno de los más célebres grabados de la Revuelta de Haymarket, que muestra, de forma inexacta, a Samuel Fielden dirigiéndose al público al tiempo que estalla el explosivo y comienzan los disturbios.

Se concentraron en la plaza de Haymarket más de 20.000 personas que fueron reprimidas por 180 policías uniformados. Un artefacto explosivo estalló entre los policías produciendo un muerto y varios heridos. La policía abrió fuego contra la multitud, matando e hiriendo a decenas de obreros.

Se declaró el estado de sitio y el toque de queda, y se detuvo a cientos de trabajadores que fueron golpeados y torturados, acusados ​​del asesinato del policía.

Estos hechos represivos fueron apoyados por una campaña de prensa con citas como:

«Qué mejores sospechosos que la plana mayor de los anarquistas. En la horca los sucios asesinos, rufianos rojos comunistas, monstruos sanguinarios, fabricantes de bombas, gentuza que no son otra cosa que el retraso de Europa que buscó nuestras costas para abusar de nuestra hospitalidad y desafiar a la autoridad de nuestra nación, y que en todos estos años no han hecho otra cosa que proclamarse.

La prensa reclamaba un juicio sumarísimo por parte del Tribunal Supremo, responsabilizando a ocho anarquistas ya todas las figuras prominentes del movimiento obrero.

El 21 de junio de 1886 se inició la causa contra 31 acusados, que después quedaron en ocho. Las irregularidades en el juicio fueron muchas, violando todas las normas procesales en su forma y fondo, tanto que llegó a ser calificado de «juicio farsa». Los juzgados fueron declarados culpables. Tres de ellos fueron condenados a prisión y cinco a muerte, los cuales serían ejecutados en la horca. El detalle de las condenas es el siguiente:

Prisión:
 
Samuel Fielden: inglés, 39 años, pastor metodista y obrero textil, condenado a cadena perpetua.
Oscar Neebe: estadounidense, 36 años, vendedor, condenado a 15 años de trabajos forzados.
Michael Schwab: alemán, 33 años, tipógrafo, condenado a cadena perpetua..

A muerte  

George Engel: alemán, 50 años, tipógrafo.
Adolf Fischer: alemán, 30 años, periodista.
Albert Parsons: estadounidense, 39 años, periodista, esposo de la mexicana Lucy González Parsons, aunque se probó que no estuvo presente en el sitio, se entregó para estar con sus compañeros y fue juzgado igualmente.
August Vincent Theodore Spies: alemán, 31 años, periodista.
Louis Lingg: alemán, 22 años, carpintero, por no ser ejecutado se suicidó en su propia celda.

Las condenas fueron ejecutadas el 11 de noviembre de 1887. El cubano José Martí, que por aquel entonces estaba trabajando como corresponsal en Chicago para el diario argentino La Nación, lo narró así:

«...salen de sus celdas. Se dan la mano, sonríen. Les leen la sentencia, les sujetan las manos por la espalda con esposas, les ciñen los brazos al cuerpo con una faja de cuero y les ponen una mortaja blanca como la túnica de los catecúmenos cristianos. Abajo está la concurrencia, sentada en hilera de sillas frente al cadalso como en un teatro... Firmeza en el rostro de Fischer, oración en el de Spies, orgullo en el de Parsons, Engel hace un chiste a propósito de su capucha, Spies grita: «la voz que vaya a sofocar será más poderosa en el futuro. Les bajan las capuchas, después una señal, un ruido, la trampa cede, los cuatro cuerpos caen y se balancean en una danza asustable...»

Además, los sucesos de Chicago costaron la vida de muchos trabajadores y dirigentes sindicales. No existe un número exacto, pero fueron miles los despedidos, detenidos, procesados, heridos de bala o torturados. La mayoría eran inmigrantes europeos: italianos, españoles, alemanes, irlandeses, rusos, polacos y otros países eslavos.

Consecución de la jornada laboral de ocho horas

El tiroteo de Fourmies (1891)

En mayo de 1886, varios sectores patronales accedieron a otorgar la jornada de ocho horas a cientos de miles de obreros. El éxito fue tal, que la Federación de Gremios y Uniones Organizadas expresó su gozo con estas palabras:

«Nunca en la historia de este país ha habido un levantamiento tan general entre las masas industriales. El deseo de una disminución de la jornada de trabajo ha impulsado a millones de trabajadores a afiliarse a las organizaciones existentes, cuando hasta ahora habían permanecido indiferentes a la agitación sindical.»

La consecución de la jornada de ocho horas marcó un punto de inflexión en el movimiento obrero mundial. El propio Friedrich Engels, en el prefacio de la edición alemana de 1890 de El manifiesto comunista, dice:
«Pues hoy en el momento en que escribo estas líneas, el proletariado de Europa y América pasa revista a sus fuerzas, movilizadas por primera vez en un solo ejército, bajo una sola bandera y para un solo objetivo inmediato: la fijación legal de la jornada normal de ocho horas, proclamada ya en 1866 por el Congreso de la Internacional celebrado en Ginebra8 de 9. El espectáculo de hoy demostrará a los capitalistas y terratenientes de todos los países que, en efecto, los proletarios de todos los países están unidos. ¡Oh, si Marx estuviera a mi lado para verlo con sus propios ojos!»

En 1889, la Segunda Internacional se reúne en París con motivo del centenario de la Revolución Francesa y la Exposición Universal. Bajo la dirección de Jules Guesde y del Partido Obrero Francés (Guesde inventó el término «fiestas del trabajo» en 1890) y sobre una propuesta de Raymond Lavigne, la Internacional Socialista decide el 20 de julio de 1889 que cada 1 de mayo sea un día de manifestación con el objetivo de reducir la jornada. El día simbólico, 1 de mayo, se eligió en referencia a los sucesos de la plaza Haymarket de Chicago.

El 1 de mayo de 1890, y el evento se celebra por primera vez, en la mayoría de los países, con varios actos. El 1 de mayo de 1891, en Fourmies, la manifestación se convierte en tragedia cuando los soldados dispararon contra la multitud y diez personas murieron, entre ellas dos niños de once y trece años- Con este nuevo evento, el 1 de mayo queda arraigado en la tradición de lucha de los trabajadores europeos. Activistas se enganchan en la ropa una rosa escarlata (una rosa silvestre o una englantina roja), flor tradicional del norte de Francia, en la memoria del derramamiento de sangre y en referencia a Fabre d'Églantine. Unos meses después, en Bruselas, la Internacional Socialista renueva el carácter de protesta e internacional del 1 de mayo.

Consolidación i extensión durante el siglo xx 

Tras los sucesos en Estados Unidos de América, la Segunda Internacional dio un gran impulso a los intentos por convertir el 1º de mayo en un día festivo, siempre reivindicando simultáneamente la reducción a ocho horas de la jornada laboral. En 1904, la Segunda Internacional, reunida en Amsterdam, pidió a "todos los partidos, sindicatos y organizaciones socialdemócratas luchar energéticamente en el Primero de Mayo para conseguir el establecimiento legal de la jornada de ocho horas y que se cumplieran las demandas del proletariado para conseguir la paz universal". Al mismo tiempo, el congreso hizo "obligatoria a las organizaciones proletarias de todos los países dejar de trabajar el 1 de mayo, siempre que fuera posible y sin perjuicios para los trabajadores". De este modo, en todo el mundo las organizaciones trataron de hacer del Primero de Mayo un día festivo oficial en honor de la clase obrera, lo que se logró paulatinamente en la mayoría de países.

En Europa, durante la década de 1910, se sucedieron algunos hitos. El 23 de abril de 1919, el Senado francés ratificó la jornada laboral de ocho horas e hizo que por primera vez el 1 de mayo de 1919 fuese un día no laborable. Dos meses antes en el Estado español, la célebre Huelga de La Canadiense, dirigida por los movimientos anarquistas en Barcelona, ​​había logrado que se aprobara en todo el país el «Decreto de la jornada de ocho horas de trabajo», haciendo de España el primer país de Europa en promulgar esta reivindicación, si bien años después, entre 1923 y 1930, se celebra de la manifestación de durante la dictadura militar del general Primo de Rivera, aunque de 1931 a 1936, durante la Segunda República, se conmemoró en las principales ciudades del estado.


Manifestación del Primero de Mayo de 1950 en Berlín Oriental, República Democrática Alemana.

Después de la Segunda Guerra Mundial y la adopción del socialismo como sistema económico en numerosos países de Europa y Asia, y más tarde de África y América, se dio un nuevo impulso al Día de los Trabajadores, al tiempo que en los países capitalistas de Europa, la influencia de los partidos de izquierdas crecía, y con ellos las celebraciones en ese día. Por tanto, el Primero de Mayo se convirtió durante la segunda mitad del siglo xx en un día de grandes celebraciones oficiales, manifestaciones populares y desfiles militares en países como la Unión Soviética, donde se hicieron célebres los grandes desfiles frente al Kremlin de Moscú y el mausoleo de Lenin, la República Democrática Alemana o la República Popular China.

En 1954, el papa Pío XII declaró el 1 de mayo festividad de San José Obrero, en la Plaza de San Pedro de Ciudad del Vaticano, añadiendo un mensaje católico a ese día, y abriendo un nuevo concepto de «obreros católicos», con reivindicaciones sociales y fe, siempre en oposición a los métodos e ideas de hostiles por lo general a la religión. Esta fiesta reanudó la iniciativa del papa León XIII, que en 1889 había hecho en San José, «el patrón de los padres y de los trabajadores» para dar un modelo piadoso a los trabajadores.

Por el contrario, sobre todo en EEUU, se desalentaron tanto desde las empresas como desde el gobierno las celebraciones del 1º de mayo, para evitar una mayor influencia de los partidos y sindicatos de izquierda en el país en plena Guerra Fría con el bloque socialista. En Portugal por ejemplo, el Día Internacional de los Trabajadores comenzó a celebrarse libremente después del triunfo de la Revolución de los Claveles del 25 de abril de 1974, y en el Estado español no se celebró entre 1939 y 1977, durante la dictadura de Francisco Franco.

Debido al clima de reivindicación por un lado y la división del mundo por otro durante la segunda mitad del siglo xx, las celebraciones del Día Internacional de los Trabajadores derivaron en algunas ocasiones en numerosos enfrentamientos, altercados y masacres, que provocaron o fueron motivo de cambios políticos con relevancia nacional e internacional en algunos casos.

Siglo XXI i actualidad

En la actualidad, muchos países rememoran el Primero de Mayo como el origen del movimiento obrero moderno. Hay algunos que no lo hacen, siendo por lo general países de colonización británica, como Estados Unidos de América, Puerto Rico y Canadá, que celebran el Labor Day («Día del Trabajo») el primer lunes de septiembre; Nueva Zelanda, el cuarto lunes de octubre. En Australia, cada estado federal decide la fecha de celebración: el primer lunes de octubre en el Territorio de la Capital Australiana, Nueva Gales del Sur y Australia Meridional; el segundo lunes de marzo, en Victoria y Tasmania; el primer lunes de marzo, en Australia Occidental; y el primero de mayo en Queensland y el Territorio del Norte. En Japón se celebra el 23 de noviembre.

Dado que la festividad tiene un carácter oficial en muchos países, actualmente parte de la población sigue participando en las celebraciones y sus reivindicaciones, mientras que otra parte se toma el día de descanso para realizar actividades de ocio.

El Primero de Mayo en los Paises Catalanes

Primero de Mayo anticapitalista en Barcelona (2009)

El movimiento obrero en Cataluña era bastante importante a finales del siglo XIX, especialmente en ciudades como Barcelona, ​​Reus, Manresa, Igualada o Mataró, donde dominaban sobre todo las tendencias anarquistas y socialistas.

El Primero de Mayo se celebró por primera vez en Barcelona en 1890, y fue la primera ciudad del estado español en celebrar este día reivindicativo. La propuesta se extendió por todo el Principado y la Comunidad Valenciana. Se hizo un mitin en el Teatre Tívoli, en el que se reclamó la jornada laboral de ocho horas, y después, una manifestación de 20.000 ciudadanos recorrió las Ramblas para llegar hasta la Delegación del gobierno donde entregaron sus demandas, porque además de la jornada de ocho horas, se reclamaba la de seis para los obreros de entre 14 y 1 trabajo nocturno, las treinta y seis horas seguidas de descanso a la semana... Hubo también una manifestación en el campo de las Carolinas, una explanada situada en el Paral·lel, un lugar equidistante de diferentes barrios populares de la ciudad, como Sants y Hostafrancs, el Raval, el Clot..., donde ya hacía días que se concentraban los trabajadores con motivo de las vanas

Actualmente en los Países Catalanes, el Primero de Mayo es conmemorado con diversas manifestaciones por las calles de las ciudades Barcelona, ​​Valencia, Palma, Lérida, Castellón de la Plana, Vilanova y la Geltrú, Gerona, Alicante, Perpiñán o Tarragona, donde discurren movilizaciones de diferentes sindicatos como Comisiones Obreras y Unión General de Trabajadores, la Confederación General del Trabajo, Fuerza Obrera Sindical, la Intersindical-CSC.

También hay otras manifestaciones anticapitalistas, en las que participan la Confederación General del Trabajo, Izquierda Independentista, Intersindical Alternativa de Cataluña, Partido Comunista del Pueblo de Cataluña, Revuelta Global, Coordinadora Repartimos el Trabajo y la Riqueza, asambleas de barrios del movimiento surgido del 15-M, la Plata la Asamblea de Docentes de las Islas Baleares y plataformas en defensa de la salud y la educación, entre otros.





02 mayo 2026

1 de mayo. 2026. Manifestación de Palma (Mallorca)




Ver en Youtube:




20260501 Manifestación del 1 de mayo de 2026 en Palma (Mallorca).
Manifestación por la celebración del primero de mayo que comenzó a las 11.30 en la plaza de Espanya, transcurrió por las Avenidas y finalizó en el Parque del Mar donde CCOO y UGT, protagonistas principales del día leyeron un manfiesto. Este año, además de pedir condiciones correctas al trabajo, también pidieron que los salrios se ajusten a los precios de los alquileres de la vivienda y también que Israel y EEUU detengan el genocidio en Palestina y la guerra en Irán y Liban. No en la Guerra.

Fotos Guillermo Bosch. Música: La clase obrera en pie. La lucha sigue en pie.




 

01 mayo 2026

1 de Mayo de 2026, Noticias Obreras

Primero de Mayo: trabajo decente, inclusión y salud laboral

Primero de Mayo: trabajo decente, inclusión y salud laboral

El Primero de Mayo es la fecha más significativa de la memoria y del sentido para el mundo del trabajo. Nació como jornada de lucha obrera y sigue siendo un tiempo de reivindicación y de compromiso social.

Este 2026 se cumplen 140 años de la huelga convocada en Chicago para exigir la jornada laboral de ocho horas, una movilización que fue brutalmente reprimida y que dejó seis trabajadores muertos y decenas de heridos. Aquella reivindicación por «ocho horas de trabajo, ocho horas de ocio y ocho horas de descanso», formulada hace casi dos siglos, sigue simbolizando la aspiración a un trabajo que permita vivir con dignidad.

En 1954, el papa Pío XII quiso añadir a esta fecha una dimensión espiritual y eclesial al declarar el 1 de Mayo festividad de san José Obrero. Lo hizo en la plaza de San Pedro reconociendo explícitamente la identidad de los trabajadores cristianos y su compromiso organizado, que ya se había expresado en el movimiento internacional de la Juventud Obrera Cristiana (JOC) desde 1925 y, en España, con la Hermandad Obrera de Acción Católica (HOAC) desde 1946. La Iglesia asumía así que el trabajo no es solo una cuestión económica o productiva, sino una dimensión esencial de la vida humana y social.

En esa tradición se inscribe la iniciativa Iglesia por el Trabajo Decente (ITD), constituida oficialmente en mayo de 2015. Su objetivo es impulsar en la Iglesia y en la sociedad española la conciencia de que el trabajo debe ser digno, estable y seguro frente a una precariedad que sigue extendiéndose en numerosos sectores. Este 1º de Mayo, ITD vuelve a situar el foco en las heridas abiertas del mundo laboral bajo el lema «Ante la exclusión, trabajo decente».

El mundo del trabajo continúa siendo un espacio donde demasiadas personas quedan fuera o sobreviven en condiciones indignas. El desempleo persistente, la precariedad, los salarios insuficientes, la temporalidad abusiva, la siniestralidad laboral y el deterioro de la salud mental siguen marcando la vida de miles de trabajadores y trabajadoras.

Escuchar el clamor del mundo del trabajo es el primer paso para transformar esta realidad. Como recuerda el papa León XIV, «la escucha del clamor de los oprimidos es el comienzo de una historia de liberación». Ese clamor hoy se eleva desde quienes no encuentran empleo, desde quienes lo pierden con facilidad, desde quienes trabajan sin derechos suficientes y desde quienes sostienen sectores enteros de la economía en condiciones de invisibilidad y miedo.

Uno de los rostros más dramáticos de esta realidad es la siniestralidad laboral. El trabajo, que debería cuidar la vida de quienes lo realizan, continúa costando vidas. En España mueren cada día dos personas trabajadoras por un siniestro laboral. Detrás de cada una de estas muertes hay una historia concretauna familia que queda marcada para siempre. Son trabajadores que salieron a ganarse el pan y no regresaron a casa.

El propio papa León XIV ha advertido con crudeza que los lugares de trabajo, que deberían ser espacios de vida, «con frecuencia se transforman en lugares de muerte y desolación». Cuando una sociedad se acostumbra a estas cifras se produce una degradación moral profunda: la vida humana queda subordinada a la lógica de la productividad y del beneficio. Nadie debería perder la vida por ganarse el sustento.

Pero las heridas del trabajo no se limitan a las estadísticas de accidentes. La precariedad también deteriora la salud mental, debilita la estabilidad familiar y dificulta la posibilidad de construir un proyecto de vida. Los riesgos psicosociales, la sobrecarga laboral, la falta de desconexión digital o los efectos del cambio climático en determinados sectores son desafíos que exigen respuestas urgentes.

Las consecuencias son aún más graves cuando la precariedad se cruza con otras formas de exclusión. Las personas trabajadoras migrantes viven con frecuencia en condiciones laborales más duras y peligrosas, obligadas a aceptar empleos precarios o invisibles. A esta situación se suma otro factor que agrava la exclusión: la escasez de vivienda asequible, que golpea especialmente a las familias migrantes y a quienes tienen ingresos más bajos.

Frente a esta realidad no basta con la lamentación. Es necesario avanzar en medidas concretas que protejan la vida y la dignidad en el trabajo: reforzar los mecanismos de inspección laboral, impulsar una verdadera cultura preventiva en las empresas y actualizar la Ley de Prevención de Riesgos Laborales para adaptarla a las nuevas realidades del trabajo.

También es imprescindible que las fuerzas políticas actúen con responsabilidad y altura de miras para alcanzar acuerdos que sitúen la vida en el centro de la economía. Del mismo modo, las empresas deben asumir un compromiso firme con la seguridad y la salud de quienes trabajan.

Ante la exclusión, la propuesta es clara: fraternidad y justicia social. Se trata de construir relaciones laborales basadas en los derechos, el respeto, la corresponsabilidad y el cuidado mutuo. Escuchar a las víctimas y convertir su experiencia en motor de cambio es una tarea imprescindible para transformar el mundo del trabajo. 

Original:
Artículo publicado originalmente en la revista ¡Tú!