16 febrero 2026

PPE: Vicente Chulià Campos, médico anestesista e innovador

PPE: Vicente Chulià Campos, médico anestesista e innovador

Hoy que sufrimos la maldad e ignorancia de tantas personas negativas muy conocidas (extraordinarias) (PNE) queremos rescatar, para nuestro ejemplo y ánimo, personas positivas, también extraordinarias (PPE), de las que disfrutar de su ejemplo i sus enseñanzas.

Poco tiempo después de que yo publicara, en el Arco Mediterraneo, el escrito:

"Bernat Gayà Miquel, metge, amic" el 27 de julio de 2024 (el último escrito de Bernat había sido del 13 de junio, día de san Antonio de junio), el 24 de septiembre, recibí un correo electrónico del amigo Armando Chulià que, entre otras cosas decía:

“Querido amigo, es una grata sorpresa saber de ti, hace mucho que no paseo por mi querido Portocolom y lo echo de menos, he hojeado tu blog y me ha traído buenos recuerdos, gracias.

He leído la entrada de tu amigo Bernat y quiero hacerte llegar unos escritos de un médico que fue un fuera de serie, mundo Padre”,

a lo que adjuntaba una serie de enlaces de escritos, algunos del propio Armando, que hacían referencia a su padre, Dr. Vicente Chulià Campos, médico anestesista e innovador, lo que, la innovación, resultaba un paralelismo con mi amigo el Dr. Bernat Gayà Miquel que se especializó con “cirugía mínimamente invasiva” en París y, posteriormente, fue el introductor de esta técnica quirúrgica (mucho más eficaz, menos dolorosa y con menos problemas que la cirugía clásica, en todos los casos en que puede aplicarse) en las Islas Canarias. Y que igualmente dio las conferencias inaugural y de clausura del último Congreso de médicos de Las Palmas antes de su adiós definitivo.

Estos escritos que me pasó Armando, Vikipedia incluida, me muestran una persona muy humana y humanista, muy altruista, buen educador de sus hijos y sobre todo muy profesional y gran trabajador, con lo que consiguió unos nuevos conocimientos de la medicina de urgencias, emergencias, y catástrofes, innovaciones que ofreció y se aplicaron para todo. dar todo esto, y darse a sí mismo, a la salud de todos, a la sanidad pública.

El Dr. Vicente Chulià Campos nació en Valencia, el 31 de julio de 1936, recién iniciada la guerra incivil española, ciudad en la que pasó la mayor parte de su vida infantil, juvenil y adulta. Realizó sus estudios primarios, de bachillerato y universitarios; así como desarrolló su vida profesional de médico anestesista y de catedrático en la Universidad de Valencia. Aunque también en los Hospitales de Vaugirard, Creteil y Necker de París y en el Jackson Memorial de Miami.

Obtuvo los grados de licenciado y doctor en medicina por la Facultad de Medicina de la Universidad de Valencia.

Se especializó en anestesiología, reanimación y terapéutica del dolor; 

Es uno de los pioneros de la emergentología española, desarrollando e introduciendo múltiples técnicas de la especialidad y escribiendo tratados por los que logró fama internacional;

Introduce mejoras en servicios médicos (asistenciales, docentes y de investigación), muchos de ellos con estándares europeos no habituales en España en la década de 1970;

Fue precursor en el tratamiento de enfermos de tétanos; e ideólogo del abordaje de los traumatismos torácicos;

Creador, en Valencia, de la primera escuela profesional de anestesia y reanimación, segunda a nivel estatal;

Primer catedrático de anestesiología y reanimación de la Universidad de Valencia, tercero del estado;

Pionero de la medicina de urgencias y emergencias;

Estableció los cimientos de la ventilación artificial en anestesiología, creando el primer laboratorio experimental de ventilación artificial, que junto con Temel, obtuvieron una gran repercusión a nivel nacional e internacional y fueron galardonados con el premio Pagés en 1982; Redactor del plan de emergencias para inundaciones en la Comunitat Valenciana;

Introdujo la moderna concepción de la asistencia a las urgencias y emergencias, preludio de la medicina extrahospitalaria: «estabilizar antes de trasladar»;

Fue pionero en la medicina de catástrofes y en su enseñanza mediante simulacros y se convirtió en un referente internacional;

Fue promotor del primer simulacro aeroportuario (Manises 1987). Primer simulacro en una instalación química con múltiples personas afectadas; Primer simulacro de accidente en el metro (Valencia 1989); integró estos simulacros en la enseñanza universitaria;

Coordina a los diferentes agentes e instituciones que intervienen en la simulación de una emergencia;

Fue precursor de la organización sanitaria de grandes eventos deportivos, imitada internacionalmente;

Fue Inductor, ideólogo y creador de la medicalización de las ambulancias y, con ello, la creación del SAMU y de la medicalización del helicóptero de la DGT, que tantas vidas han salvado, un proyecto que, en su día, le costó gran cantidad de tiempo y dedicación.

En 1967 obtiene el puesto médico de adjunto de anestesia y reanimación del Hospital General Universitari de València.

En 1968 ocupa el puesto de médico especialista de la Seguridad Social del Hospital de València.

En 1972 es jefe del Servicio de Anestesia y Reanimación del Hospital Clínic de València.

  

En 1974 ocupó la cátedra de anestesiología y reanimación por la Facultad de Medicina de Valencia, siendo el primero de esa especialidad en su facultad y el tercero de España.

Se casó con Pilar Blanco Devis. El matrimonio tuvo siete hijos, cuatro mujeres y tres hombres: María José, Pilar, Inmaculada, Vicente, Armando, Esteban y Estefanía. El matrimonio estaba muy unido, y la familia, todos nueve, también. Su hijo nos cuenta que su padre, el dr. Vicente Chulià, a sus hijos, les enseñaba conocimientos, inculcándoles valores sociales, “hay que luchar por una sociedad justa”, y que era para todos ellos un modelo a seguir. Cuando murió, Armando decía que "le había desaparecido la Polar". 

Vinaroz, 23 de abril de 1995,
un fatal accidente de coche, en la autopista A7, cerca de Vinaròs le dejó herido en el interior del coche y, ironías de la vida, los protocolos, por él habilitados y que habían salvado tantas vidas y siguieron, y siguen, salvando, “antes de llevar el accidentado al hospital se debe llevar el hospital al accidentado y, una vez, estabilizado, entonces, sí, llevarlo al hospital”, no le aplicaron a él, y murió, dejando un gran vacío en la familia y en los mundos de la medicina y de la docencia universitaria en la Universitat de València. Pero su personalidad ejemplar sigue viviendo en el recuerdo y en las innovaciones que él investigó y legó a todo el mundo.

Entre los escritos que me ha proporcionado su hijo Armando, reproducimos uno del propio Armando, hijo, que publicó, en un periódico de Valencia, al año siguiente de su muerte, titulado: “Un año después”:


Un año después

Un año después de tu última lección, en la que te pones tú como víctima, esta tu sociedad en la que tú creces y defiendes, te falló (tú, que habiendo participado en la creación de protocolos de actuación inmediata en caso de accidente en la autopista A7, esté dos horas en ella; tú, que siente el padre de la creación tu familia del grave accidente que te había ocurrido no sólo no se movilizaron ellos sino que tampoco movilizaron a una ambulancia del SAMU, servicio del que tú, que fue pionero en la puesta en marcha a nivel nacional, para más inri, llevabas tu maleta Ésta de la que no te separas a lo largo de tu vida y que hubieran empleado para; pudiera estabilizarte, que era lo que le pedías a tu inseparable compañera de vivencias, tu esposa, que ante la falta de todos estos medios te autodiagnosticas una lesión de la que tú eras una eminencia mundial con la única esperanza de salvar tu vida. Decirte que por aquí todo sigue igual. sentencia favorable e inapelable y que creó jurisprudencia. Esta serie de individos ávidos de poder que te estuvieron violando reiteradamente tus derechos durante los últimos cinco años, siguen sin castigo.

He aprendido muchas cosas, que me hubiera gustado aprender de ti, profesor, y estoy aprendiendo de tus alumnos. Pero de lo que si me dejas constancia es de lo que hay que luchar por una sociedad justa, poner tu granito de arena. Y predicar con el ejemplo. Y de lo que puedes estar orgulloso es de tu trabajo; sigue y seguirá dando su fruto.

Cuida de tu familia, de todos los que te quieren, porque si hay un cielo, sabemos a ciencia cierta que estás ahí. Tu hijo que perdió a su estrella polar.

Armando Chulià Campos. Valencia


Otros escritos sobre el Dr. y Profesor Vicente Chulià: 

Vicente Chulià Campos. Wikipedia 

¿Fue heroe sin capa?. Armando Chulià a Menéame 

El tiempo ha demostrado que tenia razón. Armando Chulià a ValenciaPlaza  En el 25 aniversario de su muerte. 

El hombre que cambió el mundo de la emergència. Armando Chulià a Levante


El pasado año, 2025, se cumplió el 30 aniversario de su muerte.

Este año, 2026, se cumplirá el 90 aniversario de su nacimiento.

13 febrero 2026

Mallorca Natural 28: S'Espalmador y Barbaria. Formentera / 29: Ses Feixes (último)

 S'Espalmador  



S'Espalmador de Formentera es el islote más grande de Es Freus, en la reserva natural de ses Salines de Ibiza y Formentera–es Freus. En el centro de la isla hay una balsa salobre, cerca de una boda habitada antiguamente, porque en la isla se cultivaban viñas e higueras.

La isla tiene algo más de 2 km de largo por 1 Km de ancho, y en su punto más elevado, sólo 22 metros, está la torre de sa Guardiola (siglo XVIII). En la isla hay sabinar, romero, mata, juncos, salicornios y ajos silvestres. Los pájaros acuáticos como el viro, la pardela, el alcatraz y la gaviota de Audouin son observables desde la costa. Las playas de s'Espalmador son de arena fina y blanca. Abundan las lagartijas.



Barbaria   



Barbaria, en Formentera, es hoy una muela desolada, reseca y pedregosa que culmina en la cabeza del mismo nombre, donde hay un faro y una vieja torre de defensa, la torre de Es Garroveret. Aquí había hace un siglo un bosque denso, el llano del Rey, que desapareció por el abuso de los carboneros en las primeras décadas del siglo XX. El paisaje es sorprendente, abierto al mar, desnudo. Sólo nacen almohadillas y romeros secos, cobijos de lagartijas. Desde los bordes de los acantilados a veces se ven delfines y mulares en el mar azul intenso. Barbaria es la tierra más meridional de Baleares. Se han encontrado yacimientos prehistóricos de hace cuatro mil años.


Mallorca Natural 29 (último): Ses Feixes. Ibiza


Ses Feixes  



Ses Feixes ibicencas tienen, además de una importancia naturalística, un gran interés cultural. Son restos de antiguas parcelas de cultivo ganadas en el humedal litoral de la Villa de Ibiza y de Talamanca, hoy muy urbanizadas. Los cultivos de ses Feixes se sostenían mediante un curioso y complejo sistema de drenajes y riego enterrado, propio sólo de Ibiza y que debía reponerse periódicamente. Los portales de piedra y argamasa, con barrotes de sabina, son etnológicamente singulares, encalados.

Rastrones, pollas de agua y fochas resisten tenazmente en los últimos charcos rodeados de juncos, bovas y carrizales.



08 febrero 2026

El Viejo y el mar. Ernest Hemingway. Capitulo 16 (último)

El Viejo y el mar. Ernest Hemingway. Capitulo  16 (último)

Finalmente vino uno contra la propia cabeza del pez y el viejo se dio cuenta de que había terminado. Tiró un golpe con la caña a la cabeza del tiburón donde las mandíbulas estaban prendidas a la resistente cabeza del pez, que no cedía. 

Tiro uno o dos golpes más. Sintió romperse la barra y arremetió al tiburón con el cabo roto. Lo sintió penetrar y sabiendo que era agudo lo empujó de nuevo. El tiburón lo soltó y salió rolando. Fue el último de la manada que vino a comer. No quedaba ya nada más que comer. 

Ahora el viejo apenas podía respirar y sentía un extraño sabor en la boca. Era dulzón y como a cobre y por un momento tuvo miedo. Pero no era muy abundante. 

Escupió en el mar y dijo: 

–Cómanse eso, galanos. Y sueñen con que han matado a un hombre. 

Ahora sabía que estaba firmemente derrotado y sin remedio y volvió a popa y halló que el cabo roto de la caña encajaba bastante bien en la cabeza del timón para poder gobernar. 

Se ajustó el saco a los hombros y puso el bote sobre su derrota. Navegó ahora livianamente y no tenía pensamientos ni sentimientos de ninguna clase. Ahora estaba más allá de todo y gobernó el bote para llegar a puerto lo mejor y más inteligentemente posible. De noche los tiburones atacan las carroñas como pudiera uno recoger migajas de una mesa. El viejo no les hacía caso. No hacía caso de nada, salvo del gobierno del bote. Sólo notaba lo bien y ligeramente que navegaba el bote ahora que no llevaba un gran peso amarrado al costado. 

“Un buen bote –pensó–. Sólido y sin ningún desperfecto, salvo la caña. Y ésta es fácil de sustituir.” 

Podía percibir que ahora estaba dentro de la corriente y veía las luces de las colonias de la playa y a lo largo de la orilla. Sabía ahora dónde estaba y que llegaría sin ninguna dificultad. 

“El viento es nuestro amigo, de todos modos –pensó–. Luego añadió: A veces. Y el gran mar con nuestros amigos y enemigos. Y la cama –pensó–. La cama es mi amiga. La cama y nada más –pensó–. La cama será una gran cosa. No es tan mala la derrota –pensó–. Jamás pensé que fuera tan fácil. ¿Y qué es lo que te ha derrotado, viejo?”, pensó. 

–Nada –dijo en voz alta–. Me alejé demasiado. 

Cuando entró en el puertecito las luces de la Terraza estaban apagadas y se dio cuenta de que todo el mundo estaba acostado. La brisa se había ido levantando gradualmente y ahora soplaba con fuerza. Sin embargo, había tranquilidad en el puerto y puso proa hacia la playita de grava bajo las rocas. No había nadie que pudiera ayudarle, de modo que adentró el bote todo lo posible en la playa. Luego se bajó y lo amarró a una roca. 

Quitó el mástil de la carlinga y enrolló la vela y la ató. Luego se echó el palo al hombro y empezó a subir. Fue entonces cuando se dio cuenta de la profundidad de su cansancio. Se paró un momento y miró hacia atrás y al reflejo de la luz de la calle vio la gran cola del pez levantada detrás de la popa del bote. Vio la blanca línea desnuda de su espinazo y la oscura masa de la cabeza con el saliente pico y toda la desnudez entre los extremos. 

Empezó a subir nuevamente y en la cima cayó y permaneció algún tiempo tendido, con el mástil atravesado sobre su hombro. Trató de levantarse. Pero era demasiado difícil y permaneció allí sentado con el mástil al hombro, mirando al camino. Un gato pasó indiferente por el otro lado y el viejo lo siguió con la mirada. Luego siguió mirando simplemente al camino.  

Finalmente soltó el mástil y se puso de pie. Recogió el mástil y se lo echó al hombro y partió camino arriba. Tuvo que sentarse cinco veces antes de llegar a su cabaña.   

Dentro de la choza inclinó el mástil contra la pared. En la oscuridad halló una botella de agua y tomó un trago. Luego se acostó en la cama. Se echó la frazada sobre los hombros y luego sobre la espalda y las piernas y durmió boca abajo sobre los periódicos, con los brazos por fuera, a lo largo del cuerpo, y las palmas hacia arriba. 

Estaba dormido cuando el muchacho asomó a la puerta por la mañana. El viento soplaba tan fuerte, que los botes del alto no se harían a la mar y el muchacho había dormido hasta tarde. Luego vino a la choza del viejo como había hecho todas las mañanas. El muchacho vio que el viejo respiraba y luego vio sus manos y empezó a llorar. Salió muy calladamente a buscar un poco de café y no dejó de llorar en todo el camino. 

Muchos pescadores estaban en torno al bote mirando a lo que traía amarrado al costado, y uno estaba metido en el agua, con los pantalones remangados, midiendo el esqueleto con un tramo de sedal. 

El muchacho no bajó a la orilla. Ya había estado allí y uno de los pescadores cuidaba el bote en su lugar. 

–¿Cómo está el viejo? –gritó uno de los pescadores. 

–Durmiendo –respondió gritando el muchacho. No le importaba que lo vieran llorar–. Que nadie lo moleste. 

–Tenía dieciocho pies de la nariz a la cola –gritó el pescador que lo estaba midiendo. 

–Lo creo –dijo el muchacho. 

Entró en la Terraza y pidió una lata de café. 

–Caliente y con bastante leche y azúcar. 

–¿Algo más? 

–No. Después veré qué puede comer. 

–¡Ése si que era un pez! –dijo el propietario–. Jamás ha habido uno igual. 

También los dos que ustedes cogieron ayer eran buenos. 

–¡Al diablo con ellos! –dijo el muchacho y empezó a llorar nuevamente. 

–¿Quieres un trago de algo? –preguntó el dueño, 

–No –dijo el muchacho–. Dígales que no se preocupen por Santiago. Vuelvo enseguida 

–Dile que lo siento mucho. 

–Gracias –dijo el muchacho.  

El muchacho llevó la lata de café caliente a la choza del viejo y se sentó junto a él hasta que despertó. Una vez pareció que iba a despertarse. Pero había vuelto a caer en su sueño profundo y el muchacho había ido al otro lado del camino a buscar leña para calentar el café.  

Finalmente el viejo despertó. 

–No se levante –dijo el muchacho–. Tómese esto –le echó un poco de café en un vaso. 

El viejo cogió el vaso y bebió el café.  

–Me derrotaron, Manolín –dijo–. Me derrotaron de verdad. 

–No. Él no. Él no lo derrotó. 

–No. Verdaderamente. Fue después. 

–Perico está cuidando del bote y del aparejo. ¿Qué va a hacer con la cabeza?      

–Que Perico la corte para usarla en las nasas. 

–¿Y la espada? 

–Puedes guardártela si la quieres. 

–Sí, la quiero –dijo el muchacho–. Ahora tenemos que hacer planes para lo demás. 

–¿Me han estado buscando? 

–Desde luego. Con los guardacostas y con aeroplanos. 

–El mar es muy grande y un bote es pequeño y difícil de ver –dijo el viejo. Notó lo agradable que era tener alguien con quien hablar en vez de hablar sólo consigo mismo y con el mar–. Te he echado de menos –dijo–. ¿Qué han pescado? 

–Uno el primer día. Uno el segundo y dos el tercero. 

–Muy bueno. 

–Ahora pescaremos juntos otra vez. 

–No. No tengo suerte. Yo ya no tengo suerte. 

–Al diablo con la suerte –dijo el muchacho–. Yo llevaré la suerte conmigo. 

–¿Qué va a decir tu familia? 

–No me importa. Ayer pesqué dos. Pero ahora pescaremos juntos porque todavía tengo mucho que aprender. 

–Tenemos que conseguir una buena lanza y llevarla siempre a bordo. Puedes hacer la hoja de una hoja de muelle de un viejo Ford. Podemos afilarla en Guanabacoa. Debe ser afilada y sin temple para que no se rompa. Mi cuchillo se rompió. 

–Conseguiré otro cuchillo y mandaré afilar la hoja de muelle. ¿Cuántos días de brisa fuerte nos quedan? 

–Tal vez tres. Tal vez más. 

–Lo tendré todo en orden –dijo el muchacho–. Cúrese las manos, viejo. 

–Yo sé cuidármelas. De noche escupí algo extraño y sentí que algo se había roto en mi pecho. 

–Cúrese también eso –dijo el muchacho–. Acuéstese, viejo, y le traeré su camisa limpia. Y algo de comer. 

–Tráeme algún periódico de cuando estuve ausente –dijo el viejo. 

–Tiene que ponerse bien pronto, pues tengo mucho que aprender y usted puede enseñármelo todo. ¿Ha sufrido mucho? 

–Bastante –dijo el viejo. 

–Le traeré la comida y los periódicos –dijo el muchacho–. Descanse bien, viejo. 

Le traeré medicina de la farmacia para las manos. 

–No olvides de decirle a Perico que la cabeza es suya. 

–No. Se lo diré. 

Al atravesar la puerta y descender por el camino tallado por el uso en la roca de coral iba llorando nuevamente. 

Esa tarde había una partida de turistas en la Terraza, y mirando hacia abajo, al agua, entre las latas de cerveza vacías y las picúas muertas, una mujer vio un gran espinazo blanco con una inmensa cola que se alzaba y balanceaba con la marea mientras el viento del este levantaba un fuerte y continuo oleaje a la entrada del puerto. 

–¿Qué es eso? –preguntó la mujer al camarero, y señaló al largo espinazo del gran pez, que ahora no era más que basura esperando a que se la llevara la marea. 

–Tiburón –dijo el camarero. Un tiburón. 

Quería explicarle lo que había sucedido. 

–No sabía que los tiburones tuvieran colas tan hermosas, tan bellamente formadas. 

–Ni yo tampoco –dijo el hombre que la acompañaba. 

Allá arriba, junto al camino, en su cabaña, el viejo dormía nuevamente. Todavía dormía de bruces y el muchacho estaba sentado a su lado contemplándolo. El viejo soñaba con los leones marinos. 


07 febrero 2026

El Viejo y el mar. Ernest Hemingway. Capitulo 15


El Viejo y el mar. Ernest Hemingway. Capitulo  15

El siguiente tiburón que apareció venía solo y era otro hocico de pala. Vino como un puerco a la artesa: si hubiera un puerco con una boca tan grande que cupiera en ella la cabeza de un hombre. El viejo dejó que atacara al pez. Luego le clavó el cuchillo del remo en el cerebro. Pero el tiburón brincó hacia atrás mientras rolaba y la hoja del cuchillo se rompió. 

El viejo se puso al timón. Ni siquiera quiso ver cómo el tiburón se hundía lentamente en el agua, apareciendo primero en todo su tamaño; luego pequeño; luego diminuto. Eso le había fascinado siempre. Pero ahora ni siquiera miró. 

–Ahora me queda el bichero –dijo–. Pero no servirá de nada. Tengo los dos remos y la caña del timón y la porra. 

“Ahora me han derrotado –pensó–. Soy demasiado viejo para matar los tiburones a garrotazos. Pero lo intentaré mientras tenga los remos y la porra y la caña.” 

Puso de nuevo sus manos en el agua para empaparlas. La tarde estaba avanzando y todavía no veía más que el mar y el cielo. Había más viento en el cielo que antes y esperaba ver pronto tierra. 

–Estás cansado, viejo –dijo–. Estás cansado por dentro. 

Los tiburones no le atacaron hasta justamente antes de la puesta del sol. 

El viejo vio venir las pardas aletas a lo largo de la ancha estela que el pez debía de trazar en el agua. No venían siquiera siguiendo el rastro. Se dirigían derecho al bote, nadando a la par. 

Trancó la caña, amarró la escota y cogió la porra que tenía bajo la popa. Era un mango de remo roto, serruchado a una longitud de dos pies y medio. Sólo podía usarlo eficazmente con una mano, debido a la forma de la empuñadura, y lo cogió firmemente con la derecha, flexionando la mano mientras veía venir los tiburones. Ambos eran galanos. 

“Debo dejar que el primero agarre bien para pegarle en la punta del hocico o en medio de la cabeza”, pensó. 

Los tiburones se acercaron juntos y cuando vio al más cercano abrir las mandíbulas y clavarlas en el plateado costado del pez, levantó el palo y lo dejo caer con gran fuerza y violencia sobre la ancha cabezota del tiburón.  

Sintió la elástica solidez de la cabeza al caer el palo sobre ella. Pero sintió también la rigidez del hueso y otra vez pegó duramente al tiburón sobre la punta del hocico al tiempo que se deslizaba hacia abajo separándose del pez. 

El otro tiburón había estado entrando y saliendo y ahora volvía con las mandíbulas abiertas. El viejo podía ver pedazos de carne del pez cayendo, blancas, de los cantos de sus mandíbulas cuando acometió al pez y cerró las mandíbulas. Le pegó con el palo y dio sólo en la cabeza y el tiburón lo miró y arrancó la carne. El viejo le pegó de nuevo con el palo al tiempo que se deslizaba alejándose para tragar y sólo dio en la sólida y densa elasticidad. 

–Vamos, galano –dijo el viejo–. Vuelve otra vez. 

El tiburón volvió con furia y el viejo le pegó en el instante en que cerraba sus mandíbulas. Le pegó sólidamente y de tan alto como había podido levantar el palo. Esta vez sintió el hueso, en la base del cráneo, y le pegó de nuevo en el mismo sitio mientras el tiburón arrancaba flojamente la carne y se deslizaba hacia abajo, separándose del pez. 

El viejo esperó a que subiera de nuevo, pero no apareció ninguno de ellos. Luego vio uno en la superficie nadando en círculos. No vio la aleta del otro. 

“No podía esperar matarlo –pensó–. Pudiera haberlo hecho en mis buenos tiempos. Pero los he magullado bien a los dos y se deben de sentir bastante mal. Si hubiera podido usar un bate con las dos manos habría podido matar el primero, seguramente. Aun ahora”, pensó. 

No quería mirar al pez. Sabía que la mitad de él había sido destruida. El sol se había puesto mientras el viejo peleaba con los tiburones. 

–Pronto será de noche –dijo–. Entonces podré acaso ver el resplandor de La Habana. Si me hallo demasiado lejos al este, veré las luces de una de las nuevas playas. 

“Ahora no puedo estar demasiado lejos –pensó–. Espero que nadie se haya alarmado. Sólo el muchacho pudiera preocuparse, desde luego. Pero estoy seguro de que habrá tenido confianza. Muchos de los pescadores más viejos estarán preocupados. Y muchos otros también –pensó–. Vivo en un buen pueblo.” 

Ya no le podía hablar al pez, porque éste estaba demasiado destrozado. Entonces se le ocurrió una cosa. 

–Medio pez –dijo–. El pez que has sido. Siento haberme alejado tanto. Nos hemos arruinado los dos. Pero hemos matado muchos tiburones, tú y yo, y hemos arruinado a muchos otros. ¿Cuántos has matado tú en tu vida, viejo pez? Por algo debes de tener esa espada en la cabeza. 

Le gustaba pensar en el pez y en lo que podría hacerle a un tiburón si estuviera nadando libremente. “Debí de haberle cortado la espada para combatir con ella a los tiburones”, pensó. Pero no tenía un hacha, y después se quedó sin cuchillo. 

“Pero si lo hubiera hecho y ligado la espada al cabo de un remo, ¡qué arma! Entonces los habríamos podido combatir juntos. ¿Qué  vas a hacer ahora si vienen de noche? ¿Qué puedes hacer?” 

–Pelear contra ellos –dijo–. Pelearé contra ellos hasta la muerte. 

Pero ahora en la oscuridad y sin que apareciera ningún resplandor y sin luces y sólo el viento y sólo el firme tiro de la vela sintió que quizá estaba ya muerto. Juntó las manos y percibió la sensación de las palmas. No estaban muertas y él podía causar el dolor de la vida sin más que abrirlas y cerrarlas. Se echó hacia atrás contra la popa y sabía que no estaba muerto. Sus hombros se lo decían. 

“Tengo que decir todas esas oraciones que prometí si pescaba el pez –pensó–. Pero estoy demasiado cansado para rezarlas ahora. Mejor que coja el saco y me lo eche sobre los hombros.” 

Se echó sobre la popa y siguió gobernando y mirando a ver si aparecía el resplandor en el cielo. “Tengo la mitad del pez –pensó–. Quizá tenga la suerte de llegar a tierra con la mitad delantera. Debiera quedarme alguna suerte. No –dijo–. Has violado tu suerte cuando te alejaste demasiado de la costa.” 

–No seas idiota  –dijo en voz alta–. Y no te duermas. Gobierna tu bote. Todavía puedes tener mucha suerte. 

–Me gustaría comprar alguna si la vendieran en alguna parte. 

“¿Con qué habría de comprarla? –se preguntó–. ¿Podría comprarla con un arpón perdido y un cuchillo roto y dos manos estropeadas?” 

–Pudiera ser –dijo–. Has tratado de comprarla con ochenta y cuatro días en el mar. Y casi estuvieron a punto de vendértela. 

“No debo pensar en tonterías –pensó–. La suerte es una cosa que viene en muchas formas, y ¿quién puede reconocerla? Sin embargo, yo tomaría alguna en cualquier forma y pagaría lo que pidieran. Mucho me gustaría ver el resplandor de las luces –pensó–. Me gustarían muchas cosas. Pero eso es lo que ahora deseo.” Trató de ponerse más cómodo para gobernar el bote y por su dolor se dio cuenta de que no estaba muerto. 

Vio el fulgor reflejado de las luces de la ciudad a eso de las diez de la noche. Al principio eran perceptibles únicamente como la luz en el cielo antes de salir la luna. Luego se las veía firmes a través del mar que ahora estaba picado debido a la brisa creciente. Gobernó hacia el centro del resplandor y pensó que, ahora, pronto llegaría al borde de la corriente. 

“Ahora he terminado –pensó–. Probablemente me vuelvan a atacar. Pero ¿qué puede hacer un hombre contra ellos en la oscuridad y sin un arma?” 

Ahora estaba rígido y dolorido y sus heridas y todas las partes castigadas de su cuerpo le dolían con el frío de la noche. “Ojalá no tenga que volver a pelear – pensó–. Ojalá, ojalá que no tenga que volver a pelear.” 

Pero hacia medianoche tuvo que pelear y esta vez sabía que la lucha era inútil. Los tiburones vinieron en manada y sólo podía ver las líneas que trazaban sus aletas en el agua y su fosforescencia al arrojarse contra el pez. Les dio con el palo en las cabezas y sintió el chasquido de sus mandíbulas y el temblor del bote cada vez que debajo agarraban a su presa. Golpeó desesperadamente contra lo que sólo podía sentir y oír y sintió que algo agarraba la porra y se la arrebataba. 

Arrancó la caña del timón y siguió pegando con ella, cogiéndola con ambas manos y dejándola caer con fuerza una y otra vez. Pero ahora llegaban hasta la proa y acometían uno tras otro y todos juntos, arrancando los pedazos de carne que emitían un fulgor bajo el agua cuando ellos se volvían para regresar nuevamente. 


06 febrero 2026

The vertex generation: Past / Present and Future

Those of us between 65 and 95 years old—that is, those of us alive who were born between 1930 and 1960—can be considered the Vertex Generation. From our vantage point, we have seen and lived through the past, and we see and live through the present, which is inextricably linked to the immediate future.

Technological advancements in human manufacturing have progressed more from 1950 to the present (in 75 years) than from the beginning of humanity until 1950 (in several million years).

We, the Vertex Generation, have lived through the world of the past and are living through the world of the present and future.



We have lived through the end of World War II, the Vietnam War; and now, sadly, we are living through the war in Ukraine and Israel's genocide in Palestine;

we have lived through the Franco regime of the 20th century and now we are witnessing the resurgence of unfettered capitalism associated with a new fascism emerging in the 21st century.

We lived through a time that marked the beginning of the automobile and commercial aviation era, and now we are experiencing an explosion of excessive car and airplane traffic. In Palma (Mallorca), we now see an average of 670 flights a day, including arrivals and departures, 24 hours a day, whereas in 1950 there was an average of only 3 to 5 flights daily, counting takeoffs and landings.

In 1960, the total population of the Balearic Islands was 439,465, and in 2025 it was 1,249,844. This means that in 1960 the population density was 88.03 inhabitants per square kilometer and currently it is 250.38 inhabitants per square kilometer.

In 1960, 400,000 tourists visited the Balearic Islands, while in 2025, that number rose to 19,500,000. This means that in 1960, the ratio of tourists to the islands' surface area (4,992 km²) was 80, while in 2025 it was 3,906.25.

Due to the irresponsible and greedy policies of the PP-Vox governments in the Balearic Islands and the actions of speculators in the tourism and housing industries, tourism and real estate speculation have become neither responsible nor sustainable, causing significant harm to the population and the environment.

In 1960, the Balearic Islands received fewer than one tourist per inhabitant (a 1:1 ratio), while in 2025, this figure reached 15.6 tourists per inhabitant (a 15.6:1 ratio).

The Vertex Generation (GV) witnessed the launch of the first artificial satellite; currently, there are thousands, creating a cloud of metallic debris orbiting the Earth. Now, even private individuals can launch satellites into space (initially, this was exclusive to the governments of the most advanced countries). Elon Musk (whose net worth is equivalent to that of a million people of average wealth) claims to have a program to launch 1,500 new satellites. Until now, all artificial satellites were for meteorological or astronomical exploration. Now, satellites are being designed for warfare (they are loaded with projectiles that can be launched from space).

The atomic bomb dropped on Hiroshima (Little Boy, 1945) had a yield of approximately 15 kilotons, enough to cause widespread destruction throughout the city. However, the most powerful nuclear bomb currently in existence, the Tsar Bomba (USSR, 1961), has a yield of 50 megatons, the same yield as the 50-megaton bomb dropped on Hiroshima. It is so powerful that, despite being 65 years old, it has never been used.

Well, the current generation has experienced all these events of the past and also all those of the present, with a focus on the future. Our parents and godparents, on the other hand, have experienced all those events of the past, but none of those of the present and future. Our children and grandchildren are experiencing all those events of the present and future, but have not experienced any of those of the past.

Past



Present and Future

La generación vértice: Pasado / Presente y Futuro

Las personas que tenemos entre 65 y 95 años, es decir, las personas vivas nacidas entre 1930 y 1960, se puede decir que somos la generación Vèrtex. Desde la cima hemos visto y vivido el pasado y vemos y vivimos el presente que es hermano del futuro inmediato.

La evolución tecnológica de fabricación humana ha evolucionado más desde el año 1950 en la actualidad (en 75 años) que desde el inicio de la humanidad hasta el año 1950 (en algunos millones de años).

La generación vértice hemos vivido el mundo del pasado y vivimos el mundo del presente-futuro



Hemos vivido el fin de la 2ª Guerra Mundial, la guerra de Vietnam; y, ahora, tristemente, vivimos la guerra de Ucrania y el genocidio de Israel en Palestina;

hemos vivido el franquismo del siglo XX y ahora vivimos el resurgimiento del capitalismo salvaje asociado a un nuevo fascismo emergente en el siglo XXI.

Hemos vivido un tiempo que era el inicio de la era del automóvil y de la aviación comercial y ahora vivimos la eclosión de la exageración de automóviles y aviones. Ahora vivimos, en Palma (Mallorca), una media diaria de 670 vuelos entre entradas y salidas, las 24 horas del día, mientras que en 1950 había una media diaria entre 3 y 5 vuelos contando despegues y aterrizajes;

en 1960 la población total de las Islas Baleares era de 439.465 personas y el pasado año 2025 ha sido de 1.249.844 personas; o sea, en 1960 la densidad de población era 88,03 habitantes por Kilómetro cuadrado y actualmente es 250,38 habitantes por Kilómetro cuadrado.

En 1960 vinieron a las Islas Baleares 400.000 turistas, mientras que el año pasado 2025 vinieron 19.500.000 turistas, lo que supone que en 1960 hubo una relación respecto de la superficie de las Islas (4.992 km3) de 80 mientras que en el año 2025 és 3.906,25.

Por culpa de la política irresponsable y avara de los gobiernos de PP-Vox en las Islas Baleares y de los especuladores de la industria turística y de vivienda hace que el turismo y la especulación urbanística no sea ni responsable ni sostenible y ocasione muchos males a la población y también a la naturaleza.

En 1960 vinieron a las Islas Baleares menos de un turista por habitante (relación 1 a 1), y en 2025 han venido 15,6 turistas por cada habitante (una relación de 15,6 a 1).

La GV (Generación Vértice) vivimos el primer satélite artificial, actualmente hay miles, lo que provoca un envoltorio de basura metálica que gira alrededor de la Tierra. Ahora incluso las personas particulares pueden lanzar satélites al espacio (al principio esto era exclusivo de los gobiernos de los países más avanzados). Elon Musk (tiene un patrimonio económico tan elevado como el que tienen un millón de personas de una riqueza media) dice tener un programa de lanzar y orbitar 1.500 nuevos satélies. Hasta ahora todos los satélites artificiales eran de exploración mterológica o astronómica. Ahora se diseñan satélites para la guerra (van cargados de proyectiles, que podrán ser lanzados desde el espacio).

La bomba atómica de Hiroshima (Little Boy, 1945) tuvo una potencia de ≈15 kilotones, que bastó para producir una gran destrucción en toda la ciudad, sin embargo la bomba nuclear más potente que se tiene actualmente, la Zar Bomba (URSS, 1961), tiene una potencia de 50 Megatones, es decir  3.300 veces más potente que la de Hiroshima. Tiene tanta potencia que aunque ya lleva 65 años, no se han atrevido a emplearla nunca.

Bien, pues la generación vértice ha/hemos vivido todas estas cosas del pasado y también todas las del presente con tendencia hacia el futuro, mientras que nuestros padres y padrinos han vivido todas las del pasado, pero ninguna del presente-futuro y nuestros hijos y nietos viven todas las del presente-futuro, pero no han vivido ninguna de las del pasado

Pasado


Presente y Futuro

04 febrero 2026

Mallorca Natural 27: Els Amunts / L'Estany Pudent

Els Amunts (Eivissa)




Els Arnunts es la zona montañosa que se extiende desde Sant Antoni hasta la cala de Sant Vicenç, al norte y poniente de Ibiza, sobre todo en las parroquias de Sant Miquel de Balanzat, de Santa Agnès de Corona y de Sant Mateu. Tiene alturas de 400 metros. El lítoral es de acantilados modestos, calas, cabezas y pequeñas playas. La vegetación es de romero, brezo, pino carrasco, sabinas, mata, adelfas, además de endemismos arraigados en los peñascos. En cuanto a la fauna, destaca la musaraña ibicenca o rata grill, pequeñísima, En la costa son frecuentes las nonetas y los cormoranes. No falta el cuervo, ni las lagartijas, esquivas. Es Pouàs, cerca de Santa Agnès, es un importante yacimiento de pájaros fósiles.



L'Estany Pudent (Formentera) 



En el Estany Pudent de Formentera, incluido el lago des Peix, en la reserva natural de ses Salines de Ibiza y Formentera es Freus, criaban antiguamente los flamencos, que ahora son sólo visitantes ocasionales. Se trata de una gran laguna parcialmente utilizada en la extracción de sal marina desde tiempos muy antiguos. Hoy, el estanque sirve de refugio invernal a grandes concentraciones de zampullines de cabeza negra, las más grandes que se conocen en Europa. Otras limícolas como el avisador o el sendero camanegro son frecuentes y se reproducen. Lagartijas y murciélagos habitan también el lugar. Las primeras son muy claras y se adaptan a la coloración arenisca de todo el lugar.