04 octubre 2014

Nuestra educación


Nuestra educación.

"Una sociedad educada, bien formada, es menos manipulable".

Este es el primer mensaje que reciben los miembros del PP cuando llegan a puestos de decisión de cualquier Administración de cualquier de los tres poderes. Saben que ellos, que son muy ignorantes y muy poco inteligentes, si quieren tener alguna posibilidad de gobernar, no les queda más remedio que "crear", mediante el ejercicio de los tres poderes, legislativo, ejecutivo y judicial, una sociedad de ignorantes, más ignorantes que ellos mismos, que ya es difícil, que les "crean" y les voten para que puedan seguir gobernando, seguir manipulando, seguir limitando el conocimiento y, consecuentemente, la libertad, responsabilidad, capacidad de reflexión y capacidad de decisión, para seguir teniendo la posibilidad de que esta gente los vuelva votar para que sigan gobernando y manipular así, ad infinitum. Y mientras gobiernan poder expoliar y recortar tanto los votantes como a los no votantes, para engordar, con el dinero ajenos, sus cuentas particulares también ad infinitum.

Para constatar esto, cualquier persona con una mínima capacidad de reflexión, basta que piense en cualquiera de las expresiones, siempre demenciales y dementes, de cualquier dirigente del pp que diga algo: "Los de las camisetas verdes deben venir a agradecernos nuestra política, por que nosotros, pepé, somos quienes hemos salvado la educación pública y la sanidad pública "(Cospedal). "Lo de las tarjetas de crédito blancas (que no figuran en ningún lugar y que no dan cuentas a nadie), para gastos de representación, es una práctica habitual, correcta, que conoce el Banco de España, Hacienda y todo el mundo de la calle" (Pujalte). "Nada de esto es verdad, excepto alguna cosa que es lo que han dicho los medios de comunicación (es decir, todo)" (Rajoy).

Los dirigentes actuales son personas (?) que han recibido una mala educación, posiblemente franquista, religiosa ("bienaventurados los que me crean sin ver", es decir irracionalmente e incondicionalmente) o popular, como la recibida por sus coetáneos que, de esta manera les han podido votar sin reflexión y sin condiciones; y que dan, a estudiantes, Comunidad Educativa y a toda la ciudadanía, una mala educación, para seguir con el círculo vicioso y poder seguir gobernando, manipulando y estafando.

"Una sociedad educada, bien formada, es menos manipulable".

Esto es lo que saben muchos padres, educadores y, en general, la Comunidad Educativa y, por ello, se oponen tanto como pueden, a esta práctica fraudulenta educativa (ley Wert, T.I.L.,...) porque quieren una sociedad formada, libre, responsable, justa, igualitaria, participativa, protectora (de la ecología global, del medio natural cercano, de las lenguas, culturas, personas,...), aunque esto suponga que las decisiones políticas futuras puedan no coincidir con “mis ideas”, pero serán libres, responsables, mayoritarias (desde la razón y voluntad y no desde la manipulación y, posteriormente, imposición) y permitirán el cambio y crecimiento permanentes.

"Una sociedad educada, bien formada, es menos manipulable" (muchos autores) y toma las decisiones de forma razonada y libre (yo mismo).

"El mal de la ignorancia es no ser noble, ni bueno, ni sabio, ni tener ganas de serlo" (Platón: "El Banquete").

"Lo peor de las leyes malas es que contribuyen a formar personas, peores que estas leyes, encargadas de ejecutarlas" (Aristóteles)

"Las personas sabias discuten los problemas, las necias los deciden" (Anacarsi)

"La libertad no hace más felices y mejores a las personas, simplemente las hace más personas" (Manuel Azaña).

Antoni Ramis Caldentey
Psicólogo humanista social

18 enero 2014

Defendamos la verdad, la información



Defendamos la verdad, la información

Ahora estamos en un mundo (quienes estamos en el mundo occidental del capitalismo salvaje) alucinante, esperpéntico, cuya definición unitaria característica es la injusticia, injusticia que se justifica con la falsedad (mentira).

Nos dicen que nuestros sistemas políticos son democracias (democracia: el poder lo regenta el pueblo, directamente y, en nuestro caso, por representación), que nuestros Parlamentos y Gobiernos legislan y administran con el único objetivo del mejor bien para el pueblo.

En realidad todas las Administraciones, todos los poderes, exceptuando raras excepciones personales que les honran, legislan, ejecutan y juzgan en beneficio de las personas pertenecientes a las oligarquías económicas y políticas, y muy especialmente, las más corruptas y estafadoras; y en perjuicio del pueblo.

Por lo que se refiere a nuestro ámbito más inmediato y mediato, Illes Balears i Estado español respectivamente, el Ppartido, las personas más ultras de la misma ideología, la Iglesia (española; el Papa Francisco predica todo lo contrario) y los militares de corazoncito autoritario (nostálgicos de dictaduras y golpes que aún no han condenado el franquismo nacional-sindicalista) constituyen un club de amigos influyentes o secta selecta. Mienten en los medios para mantener el poder, en su beneficio, cuando lo ostentan y mienten y conspiran para recuperarlo en las pocas ocasiones en que no lo tienen y, si se tercia, en algunos casos, lo recuperan mediante un golpe de Estado o una guerra civil indecentes y criminales que justifican con nuevas falsedades. Con claro desprecio al pueblo, a todas las personas que no piensan como ellos y, como he dicho antes, a la más elemental verdad y justicia. Defienden con vehemencia las corrupciones de los suyos aunque hayan perjudicado gravemente la economía general y particular de la población y no sienten, impasible el ademán, las muertes y los males ajenos, incluso los provocados por miembros de su mismo club.

Por lo que se refiere al mundo, como ha ocurrido siempre en el pasado, el imperio más poderoso impone sus condiciones sociales, económicas y culturales por inferior que sea (el Mc Donals por encima de la Museo Internacional de Antigüedades: Bagdad Mesopotamia, Persia, Hammurabi: http://www.wsws.org/es/articles/2003/apr2003/spn2-a26.shtml), a unos por afinidad y a los otros por la fuerza de las armas (si necesario hasta atómicas, de racimo o químicas. Luego nos mienten de nuevo diciendo  que son los rivales quienes más las usan). Los gobernantes de los países satélites prefieren contentar antes al amo imperial (admirado y envidiado: ”España es una unidad de destino en lo universal. Por el imperio hacia Dios: Viva Franco”) que a su propio pueblo y no dudan en sacrificarlo como los sacrificios que antiguamente se ofrecían a los dioses.

Edward Snowden ha presentado documentos que prueban la increíble vigilancia ilegal a dirigentes y ciudadanos de otros países a la que Estados Unidos nos tiene sometidos. En un mundo coherente y justo todos le estaríamos enormemente agradecidos y condenaríamos firmemente a Estados Unidos (Nixon tuvo que dimitir como presidente por un mucho menor espionaje… al partido rival de su propio país). No obstante en este”mundo al revés” (en el que los corruptos delincuentes son exonerados y muchos inocentes culpabilizados y muchos pueblos, y naturaleza y recursos, expoliados) somos capaces de entregar a nuestro benefactor informador a sus verdugos delincuentes y estos le pueden, injustamente, ingresar en prisión en régimen de aislamiento, y condenarlo a cadena perpetua: Por decir la verdad y destapar el fraude delictivo, uno más, de los Estados Unidos que nunca se somete a ninguna justicia internacional e incumple permanentemente las resoluciones de Naciones Unidas que no le gustan.

Parece ser que la presidenta de Brasil Dilma Rousseff es la única dirigente occidental que está indignada con el programa de espionaje norteamericano (que diferencia con respecto al presidente del Gobierno español que parece que no tiene nada que reprochar a EEUU y mucho que agradecerle por el mismo hecho). Es posible que Brasil sea la única puerta abierta para brindarle asilo a Snowden. Hagamos, tú y yo, nosotros, que esta posibilidad sea una realidad:


Antoni Ramis Caldentey
Psicólogo humanista social
Presidente de la AHC


03 enero 2014

Primer dia del año 2014



1 de enero, miércoles

Primer día del año 2014

El último escrito en el blog es del 26 de octubre. Hace más de dos meses. Qué lejos queda aquel tiempo en que escribía casi a diario. Pretendía, como un mesías, vana ilusión, ayudar a evitar la barbarie política social. De hecho reforzó aquella ilusión, iluso, el hecho de que Zapatero ganara las elecciones estatales y el Pacto las nacionales. Pero hubo un 2011 y tanto en el Estado (general) como en la Nación (mía) ganaron sendos Parlamentos y Gobiernos del partido antidemocrático absolutista. Llevamos más de dos años de verdadero horror político, económico y social estatal y nacional: Ataque a las personas, tierras y culturas en toda regla: final del estado del bien estar, empobrecimiento general, excepto los ricos del partido y del sistema, limitación de las libertades y servicios personales y sociales. Claro que los partidarios del autoritarismo del”ordeno y mando que todos piensen como yo y hagan lo que yo exijo”están encantados. Incapaces de entender que los pensamientos son múltiples y que todos deben respetar a todos los demás y no que sólo los míos son los verdaderos, razonables y que deben ser impuestos a todos los demás. La democracia debe ser la casa de todos que permite la convivencia de todos, sin imposiciones. Y esto lejos de ser así se va alejando cada vez más cada vez que gana el partido del mando y ordeno.

Salgo a comprar los periódicos y un postre (los hijos han regresado a casa por estas fiestas). Son las 11 de la mañana, pero como si fueran las 6 de un domingo cualquiera. Ocioso esperar el verde del semáforo: ni un coche (moto, bicicleta,…) en toda la extensión visual derecha o izquierda de la Calle (General Riera). Deseo saber como ven el nuevo año o el viejo, desde este primer día, los profesionales de la información, contrastar esta visión profesional, tantas veces dictada desde el poder político (hasta el País escribió, al dictado de Aznar y Palacio que la matanza de Atocha había sido obra de ETA. La TVE desligada del gobierno por voluntad de Zapatero vuelve a ser portavoz del gobierno con Rajoy, despidiendo a todos los profesionales independientes. JR Bauzá nombra director y el 100% de miembros del Consejo de Administración de IB3 a miembros del pp, olvidándose, incluso, de proporcionalidades) con la mía, desde mi pequeña atalaya, adquirida con la síntesis de las informaciones de derechas e izquierdas, suprimiendo las imposibles y creyendo las más verosímiles por los indicios generados por sus propios protagonistas (si yo soy totalmente inocente de algo sospechoso no destruyo las pruebas irrefutables de mi inocencia). Pero hoy es día uno de enero, el primer día del año. El día en que todo, hasta papelerías y pastelerías, está cerrado. Tengo que volver sin periódicos y sin postre. Releo los periódicos del domingo y alguien hará una ensalada de frutas, con mucha naranja y azúcar, mucho mejor que el postre que hubiese podido encontrar.

En el Diario de Mallorca, a doble página, un reportaje completo sobre el nuevo libro biográfico de Guillermo Timoner, el primer español, balear, mallorquín y felanitxer seis veces campeón del mundo (en su caso de ciclismo en pista: tras moto), libro escrito por mi amigo Jaume Caldentey. El reportaje cuenta que el libro tiene más de 480 fotos. No sé si en alguna de estas fotos saldrá mi padre acompañando al campeón en el coche descapotable (en alguna ocasión lo hizo, como concejal de Cultura del Ayuntamiento de Palma y felanitxer de pro) con el que recorría algunas calles de Palma y luego se dirigía a Felanitx (Timoner ofreció sus seis maillots arcoíris de campeón del mundo a la Virgen de Sant Salvador). En 1958, debía ser mayo o cerca de mayo, Guillermo Timoner hacía poco que había comprado su nueva casa en el Passeig Vell (Ramón Llull) muy cerca de nuestra casa (en frente de”S’Estació Enològica”). Mi hermano segundo hacía su”primera comunión”, le llevó un recordatorio y Guillermo Timoner le dio una moneda de un duro (que, en aquel tiempo, era dinero), pero mi hermano, aconsejado por mi padre, le dijo que muchas gracias, pero que prefería, si era posible, una foto dedicada, y así lo hizo el campeón.

Igualmente retomé la lectura del libro de mi primo segundo, el admirado, también felanitxer, Mn. Bartomeu Bennàssar, anterior Párroco de Son Roca: A l’Aguait de la Vida: El cáncer per la finestra. Diari 2007-2009”. Leo en 2008, mayo, miércoles 21:

“Rindo homenaje y gratitud al obispo Casaldàliga transcribiendo unas palabras de la circular 2008:”Estoy leyendo una biografía de Dietrich  Bonhoffer, teólogo y pastor luterano, profeta y mártir, fue asesinado por el nazismo el 9 de abril de 1945, en el campo de concentración de Flossenbürg. Él denunciaba la”gracia barata”a la que reducimos muchas veces nuestra fe cristiana. Advertía también que”quien no haya gritado contra el nazismo no tiene derecho a cantar en gregoriano”. Y llegaba, finalmente, ya en la víspera de su martirio, a esta conclusión militante:”Es necesario parar la rueda bloqueando sus radios”. No no bastaba entonces socorrer puntualmente a las victimas trituradas por el sistema nazi, que para Bonhoffer era la rueda, y no basta hoy con el existencialismo y las reformas apaño ante esta rueda que, para nosotros, es el capitalismo neoliberal con sus radios del mercado total, del lucro omnímodo, de la macro dictadura económica y cultural de los terrorismos de estado, del armamentismo nuevamente creciente, del fundamentalismo religioso, de la devastación ecocida de la tierra, del agua, de la selva y del aire. Jean Ziegler, relator de las Naciones Unidas para la alimentación, afirma, cargado de experiencia, que”el orden mundial es asesino ya que hoy el hambre ya no es una fatalidad”. Y afirma también que destinar millones de hectáreas para la producción de biocarburantes es un crimen contra la humanidad”, el biocombustible no puede ser un festival de lucros irresponsables”.

Pienso que esto es muy adecuado, muy actual, para hoy, uno de enero de 2014, un día idéntico al 31 de diciembre de 2013.

Palma, 01 de enero de 2014

Antoni Ramis Caldentey 
Psicòleg humanista social 
http://arc46.com

04 noviembre 2013

Tala de árboles en Málaga


Tala de árboles en Málaga

El Ayuntamiento de Málaga ya ha comenzado a talar algunos de los árboles de la Plaza de Alfonso Canales y de la Plaza de La Marina.

Hay varios ejemplares de ficus de más de 50 años , sanos y hermosos sentenciados a muerte por la Concejalía de Medio Ambiente. Algunos de ellos han empezado a ser pintados por artistas para  convertirlos en obras de arte público y  evitar  así que sean arrancados o talados por un ayuntamiento inmisericorde con los árboles, porque como dice la concejala Gemma del Corral tienen una "Frondosidad brutal" (ver la carta publicada sobre este tema el pasado lunes en El País).

Pedimos a todos los artistas, ecologistas o simples amantes de los árboles o de la naturaleza, que se movilicen lo más urgentemente posible para evitar esa masacre.

Por favor, difundid esta barbarie en vuestro facebook, twiter o en otras redes sociales para que llegue a todo el mundo.

Gracias!

Enrique Linaza

26 octubre 2013

Silvia


Feliz cumpleaños, Silvia

Hoy es mi cumpleaños. He tenido un buen regalo de cumpleaños, el mejor, amor infinito, Silvia.

Hace poco que la conozco, pero el deseo, quizás, precisamente por esto, es inmenso; inmensamente ardiente. La conocí el pasado día 29 de septiembre. Estaba inmersa en la marea verde de la manifestación en defensa de la educación, lengua, cultura, ciudadanía, democracia, cosa pública y contra la política neocon del Gobierno de Illes Balears que ataca a todo esto y ocasiona grandes recortes económicos populares y grandes enriquecimientos de secta especulativos y, en no pocas veces, corruptos.

- ¿Cuántos debemos ser?
- No lo sé, pero más de 2.000 imagino que sí. Imagino que la Delegación del Gobierno o la Conselleria de Interior dirán que no pasamos de esta cantidad.
No me importaba el número, seguro que somos más de 100.000. El espíritu pacífico, festivo, juvenil, alegre y cargado de razón, juntamente con la mamá joven y verde que seguía la manifestación, a mi lado, dando la mano a su hijo de unos cinco años, también con camiseta verde, me daba la sensación, el espíritu, de ser toda la humanidad infinita.
El niño tendrá unos cinco años, ¿y su madre, cuántos tendrá? Entre 25 y 39, seguro.  Cualquiera que sea su edad es una edad perfecta, porque “ella” es perfecta: Ni alta ni baja, ni gorda ni flaca, ni guapa ni fea, ni joven ni vieja, “ella”, y lo que más me gusta de ella es su carácter, joven, alegre, risueño, social, conoce, saluda, habla y ríe con la mayoría de los 100.000 de la manifestación.
- Mamá, mamá, ¿qué pasa? ¿por qué aplauden y silban a la vez? No veo nada.
- No si yo tampoco veo nada. No todos somos tan altos y guapos como este señor que camina a nuestro lado.
Sonrío, el piropo, hace maravillas en mi estado anímico y autoestima:
- Voy a llevar un rato a tu hijo a “mecoll” y un rato a ti, así los dos veréis algo, poco en un poco (de tiempo), pero no me llames “este señor”, soy Jaime o Jamie para algunos amigos
- Gracias Jamie, pero no te veo a ti llevando a mi hijo Jaime a “mecoll” y, mucho menos, a mi. Tu ya estás más para que te lleven que para llevar.


(aquí ánimo y autoestima se caen de la nube y atraviesan el subsuelo)

- Y tú, ¿cómo te llamas, señorita graciosa? Digo mientras cojo, no sin esfuerzo, a su hijo Jaime y lo acomodo sobre mis hombros.
- Silvia, para servirme de vos y de usted
Contesta con una sonrisa de oreja a oreja mostrando sus dos collares de perlas dentales.

Hoy, 24 de octubre, es el cumpleaños de Jaime. También es el día de Huelga General contra ley Wert de la mala educación. Con tal motivo, el cumpleaños de Jaime, hemos decidido pasar el día juntos. He podido dejar a mi hijo, también Jaime, con mis padres y me dispongo a gozar de la compañía y cariño del otro Jaime, que conocí el día de la manifestación. El plan: voy a buscarlo a su casa, él quería ir en su coche, pero le dije que ni hablar, que iríamos en el mío, vamos a Felanitx a comprar la comida, desayuno, merienda, almuerzo y merienda, butifarrones, a los Ramaders, a los dos nos encantan los butifarrones de los Ramaders de Felanitx, yo creo que unos 16 butifarrones serán suficientes, y una barra de pan fresca y una bolsa de galletas de Inca que compraremos en Can Vica de la Calle Mayor, así como 24 cervezas de lata Heineken, nos llevamos las cervezas desde Palma en la nevera portátil; vamos a “jugar” a la playa de S’Amarador de Santanyí, luego a comer y a hacer la siesta a la casa que tiene su abuela en Portocolom, un balcón sobre el mar. Yo pago todo. Es mi regalo de cumpleaños.

- Hola Jaime, ¿preparado para la aventura?
- Hola Silvia, amor, preparado, feliz y muy ilusionado.
- Pues no te hagas ninguna ilusión, iluso.
- La ilusión es lo último que se pierde
- Yo creo que lo último que se pierde es la inocencia, inocente.
Silvia, como el pasado 29, va de verde, pero no con la camiseta del embudo, sino con una blusita de algodón verde abrochada, un poco estrecha, que hace unas pequeñas aberturas entre botón y botón y una falda de fibra corta, sin ser mini, negra, con vuelo, unas vambas blancas sin cordones y sin calcetines.
Conduce con decisión, sin brusquedades. Hablamos de la suerte del tiempo casi estival, que se une a nuestro regalo, ideal para jugar en la playa.
- ¿Y a que vamos a jugar? ¿Has traído pelotas, palas, bolas,…?
- No, no he traído nada de esto. No vamos a jugar con cosas, vamos a jugar nosotros.
Piernas, muy bonitas, morenas, como toda ella, descubiertas, semiabiertas, aberturas de la blusa,… Mi corazón palpita con fuerza, mi sangre presiona hacia el exterior en sienes y mejillas, le miro las piernas, la blusa, Dios, no lleva…!, la cara, su perfil derecho, la oreja desnuda, la mejilla, la ceja, el ojo, su pestañeo, se siente mirada, admirada, deseada, sonríe, sus dientes, su lengua. Le pongo mi brazo izquierdo sobre el respaldo de su asiento, le cojo, suavemente, el sur de su cuello. Pongo mi mano sobre su rodilla. Subo casi imperceptiblemente. Casi, porque se da cuenta y, de un manotazo, aparta mi mano:
- Ya te he dicho que no hagas tonterías. A ver si por una de ellas vamos a tener un accidente y se acabó el regalo de la jornada de placer. ¿O es que te crees que yo soy de piedra?

¿Cómo es posible? Son más de las 11 y hemos salido antes de las 9. Ah, claro, hemos ido a Felanitx a Ramaders i es forn de can Vica a comprar las provisiones de la jornada; hemos pretendido venir desde la inmediata playa de Cala Mondragó, el mar estaba tan bajo que era imposible saltar desde el final del camino a la playa y hemos tenido que regresar, coche y vuelta de kilómetros para llegar a unos cuantos metros más allá, a aquí.
Caminamos por la arena, alpargatas en la mano, hacia el mar. Yo llevo una bolsa del GOB con mínimo contenido. Él una bolsa de playa con las toallas, ocho butifarrones y las galletas de Inca y la nevera portátil con las ocho cervezas Heineken. Dejo caer zapatillas y bolsa y echo a correr en dirección al mar. Me siento libre. Me siento feliz. Me siento joven. Me siento rápida. ¿Qué digo “me siento”? Soy. Él deja caer en la arena zapatillas, bolsa y nevera y echa a correr detrás de mi. ¡Qué me va a alcanzar! Siento terror, angustia, esperanza, seguridad, de que lo consiga. Mi corazón late a más de 100 pulsaciones. Mis piernas me hacen volar a pesar de lo difícil que es correr descalza sobre la arena blanda y seca. El esfuerzo, el sol, el pánico por saberme alcanzada, calientan todo mi cuerpo a más de 40 grados. El sudor resbala por mi frente, mejillas, brazos, piernas, cuerpo. Casi me ha alcanzado. He dado un giro en finta izquierda derecha y le he dejado atrás varios metros otra vez. Y volvemos a empezar. Otra finta, ahora derecha izquierda y recobro distancia. Reduce distancia.

Me lanzo con un salto felino y la agarro por las piernas. Cae, como un fardo pesado, en la arena. Intenta levantarse de un brinco, pero la abrazo y ya no ofrece resistencia. La giro para que apoye la espalda y quede mirando hacia el cielo. Encima. Cara, brazos y  piernas rebozadas de blanca arena fina le dan un aire gracioso muy cómico. Con mi mano voy retirando lentamente los granos de arena de su frente, mejillas, párpados, me mira con ojos felinos, nunca había sido tan consciente como ahora de que sus ojos, y también mi mirada interior, son lo más hermoso de toda ella: azules; no, verdes; no, grises; no, azules; no, azul-verdoso o verde-azulado, muy claros. Mirándome fijamente a los míos, retadora, ven.
Frente, mejillas, párpados, labios, muy finos, prietos, sonríe, dientes blanquísimos que contrastan con su pelo corto negro como el betún de zapatos, natural, ven.
Le beso la frente, las mejillas, orejas, mejillas, cuello, mejillas, alrededor de su boca. Sonríe pícara, sus labios;… pero, no; con un movimiento rápido, brusco, de cabeza, me ofrece su mejilla. Mis labios, que iban veloces a los suyos, besan, una vez más, su mejilla. Resbalo mis labios hacia su boca y, justo en el momento, un giro brusco en la otra dirección me deja presionando sobre la otra mejilla. Desisto. Nos miramos a los ojos. Soy consciente de todos los contactos de nuestros cuerpos. Me lamento de llevar los gruesos vaqueros que impiden la sensación, nuestras piernas derechas entre las piernas del otro. “Espera un momento”.

“Espera un momento”. Qué agradable es sentir su peso sobre mi cuerpo, sus caricias, sus besos, el juego,… Espera un momento. Levántate. Vamos a hacer las cosas bien. Vamos a recoger zapatillas, bolsas, toallas,… Recogemos nuestras pertenencias, las llevamos al lugar en el que jugábamos sobre la arena, extendemos las toallas, dejamos las bolsas a su lado, abrimos una lata y compartimos. Me siento en su toalla. Se quita el vaquero y la camisa. Luce un bañador clásico rojo, rojo. Luce muy bien. Le miro. Le admiro. Le deseo. Se sienta a mi lado. Me abraza. Me levanto. Corro. Dejà vue. Dejà vecu. Me alcanza. Ahora sí noto el contacto de su pierna derecha en la mía. Espera. Me levanto Me quito la blusa y la falda. Mi bañador, sin top, es verde oscuro, casi negro, brillante. Vuelvo a correr, esta vez hacia el mar. Me persigue. No me alcanza. Llego al mar. Corro. Me zambullo. Viene nadando hacia mi, pero no me alcanza. Nado hacia él. Nos abrazamos. Mejillas y labios se juntan y resbalan con el agua de mar. Besos salados. Mis piernas presionan fuerte su derecha. Las suyas mi derecha. Las manos abrazan al otro. Acarician la espalda del otro. Acarician todo el cuerpo del otro. Estamos mojados, ardientes, salados. Toda una playa inmensa, infinita, salvaje (sin ni una edificación) totalmente para nosotros dos solos. Nos hundimos. Juntos. Abrazados. Acariciados. Nos acercamos hacia donde él, más alto, haga pié. Allá me coge y seguimos el mismo juego. Miro mi enorme reloj sumergible Casio de esfera negra (el lleva uno igual, de esfera blanca), son casi las dos. “Creo que tendríamos que ir ya a comer”. Cogidos de la mano vamos saliendo. Unos metros antes de llegar a la arena me coge en brazos, yo abrazada a su cuello, y sigue el camino. Me deja, de pié, en su toalla. Sin secarme me quito el bañador y me pongo uno seco que llevo en la bolsa blanca del GOB. Apenas dos segundos (además estamos los dos solos en este universo de sol, playa y mar. A pesar de lo cual se ha turbado y el rojo ha teñido sus mejillas morenas). Es rojo oscuro casi negro, brillante, mi bañador, claro. Me pongo la blusa verde y me abrocho, uno sí, uno no,… Me pongo las zapatillas sin pasar. Él también se quita el bañador, no me impresiona, casi me gusta más con el bañador puesto; se pone otro seco exactamente igual al que se acaba de quitar mojado; se pone el vaquero, la camisa, las zapatillas de tela negra y suela de esparto, también sin pasar. Cuando pongo mi bañador mojado en la bolsa él ve el otro objeto que llevo en ella: un tampax, sólo uno. No lo necesito. Es mi arma, disuasoria, en unos casos, enfría calenturas en otros, revienta pasiones en otras. Cojo mi bolsa. Ponemos las toallas, su bañador mojado y la lata vacía en la bolsa de la playa; la coge, juntamente con la nevera y nos vamos hacia el coche.

Llegamos a la casa de la abuela. Aparcamos en la misma acera, justo delante. Nos ve una media docena de vecinos del verano, “¿qué, es tu novia?” pregunta una vecina con descaro. “No, es la novia de mi primo” contesto yo con más descaro. “¿Y qué, la abuela ha venido con vosotros o habéis venido solos?”, insiste. “No si ella ya había venido antes” digo con verdad (lo que pasa es que ya hace dos meses que regresó a Palma). Subimos. Nos dirigimos directamente al balcón sobre el mar para lo que tenemos que levantar la cortina enrollable que llega hasta el suelo. Ponemos la mesita y dos sillas en el balcón. Hace un día espléndido, azul, con alguna nube blanca. Unos chicos van en barca de vela latina, sin demasiado viento, aunque la barca, ligera, navega rápido, la vela blanca hinchada. A lo lejos entra un yate hacia el muelle de la gasolinera. Silencio de otoño. Día de verano. Ponemos la comida y la bebida sobre la mesa. Me siento mirando hacia la lontananza marina. Pienso que ella se sentará en frente, mirando hacia la lontananza terrestre, hacia Sant Salvador, pero no, se sienta en mis piernas, se acurruca en mi regazo. Comemos y bebemos… que mañana ya trabajaremos… o ayunaremos: Ayunarás, Juan, mañana. Las cervezas heladas. Yo tres butifarrones y un montón de galletas, no las cuento, que ayudo a pasar con tragos de cerveza. Ella sólo dos, butifarrones, claro.

- Pienso que después de tanto ejercicio y tantas emociones deberíamos descansar un poco, deberíamos hacer una siesta reparadora.
- Pues vamos a hacerla.
Nos dirigimos hacia el dormitorio interior al que llega una tenue luz, muy poca. No encendemos la eléctrica.
- ¿Qué te parece si tú duermes en aquella cama y yo en ésta?
- Me parece muy bien, pero es que yo no quiero dormir vestida con mi ropa y tampoco quiero dormir desnuda.
- Miraré si encuentro un pijama de mi hermano
Mi hermano es un poco más joven y más bajo que yo, aunque bastante más alto que Silvia. Abro el cajón de la cómoda y allá está el pijama buscado: verde claro casi blanco, de mil lavados y soleadas, sin botones en el orificio para poder orinar (los hombres). En un abrir y cerrar de ojos, tan rápido y con tan poca luz que, para mi, fue sólo “en un cerrar”, se desviste y se pone el pijama. Está muy graciosa con este pijama de hombre demasiado largo de brazos y piernas. Yo ya me había acostado sólo en bañador. Ella se acerca y me da un beso en la mejilla, el beso de buenas noches y se acuesta en su cama. Se cubre con la sábana.

- Pero, ¿qué haces,… con el calor que hace?
- Yo siempre tengo frío, siempre me tapo en la cama, incluso en verano… Bueno calla que si hablamos no vamos a dormir. Buenas noches. 
- Buenas noches. Ella se ha acurrucado dándome la espalda. Me giro dándole la espalda e intento dormir, pero mi cabeza da vueltas y más vueltas reviviendo todos los momentos vividos, tan próximos a ella, por primera vez. Mientras sueño despierto, se levanta, levanta la sábana de mi cama y…
- Venga aparta un poco que me pueda acostar contigo.
Me aparto, casi caigo por el otro lado de la cama, pequeña. Ella por debajo de la sábana y yo por encima: resulta muy molesto. Me levanto por el otro lado, levanto la sábana y también me acuesto por debajo de la sábana. Esta vez cara a cara. La abrazo. Nos fundimos. Mejor, se funde en mi. Nos acariciamos. Nos acariciamos. Nos acariciamos. Nos abrazamos. Nos abrazamos. Nos fundimos. Mi mano toca, por primera vez, aquello que deja al descubierto el orificio del pijama. No rechaza ninguna de mis caricias. Yo tampoco ninguna de las suyas, claro. Quizás por esto no profundizo ninguna interioridad. Y no obstante, y a pesar de conocer su relación, nos sentimos muy juntos, fundidos en uno.

Nos vamos de regreso hacia Palma. Aún llegaremos para la manifestación de esta tarde. El día ha cundido mucho para las sensaciones y los sentimientos. Mi sentimiento me dice que estoy totalmente enamorada de Jaime, aunque quiero a mi Jaime, mi pareja y padre de mi hijo Jaime y no pienso dejarle nunca. Y también quiero al padre de Jaime, aunque de una manera muy diferente. Fue una suerte hacer la manifestación del día 29 al lado de su padre, quien cogiera a “mecoll” a mi hijo Jaime (luego, en teoría, tendría que haberme cogido a mi) y que, mientras, viniera su hijo: “¿Pero que haces papá? No ves que ya estás más para que te lleven que para llevar tú”. Que cogiera a mi hijo y se lo encaramara a sus hombros: “Hola, me llamo Jaime, y tú?” Que curioso, igual que su padre e igual que mi hijo. “Yo me llamo Silvia. Encantada”.
Aún no hace un mes que conozco a Jaime padre y a Jaime hijo y parece que les amo, al primero platónicamente, al segundo con un amor completo y tántrico, desde toda la vida. No he querido conducir de vuelta. Sí en todos los trayectos de ida, pero no en el de vuelta. Le he dado las llaves del coche y me he sentado en el asiento de al lado. El respaldo ligeramente recostado, mis piernas muy largas a causa de la minifalda, ligeramente abiertas. Muy insinuantes. Jaime conduce. De vez en cuando me mira de reojo. No se atreve a descansar su mano derecha sobre mi pierna, ninguna de las dos, aunque yo le dejaría.
- Oye Jaime, pronto saldremos otro día completo como éste, pero esta vez haremos el amor.

Dedicado a quienes aman en lugar de imponer. A quienes prefieren amar que agredir. A toda la Comunidad Educativa actual que actúa y trabaja para tener una educación pública mejor, más libre y solidaria y menos impositiva y sectaria, a fin de procurar unas personas y una sociedad más libres, solidarias, justas, igualitarias y felices.

Palma, 24 de octubre de 2013

Antoni Ramis Caldentey
Psicólogo humanista social