Mostrando entradas con la etiqueta paz. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta paz. Mostrar todas las entradas

30 enero 2026

30 de enero: "Día Escolar de la No violencia y la Paz". Llorenç Vidal


Llorenç Vidal 

30 de enero: "Día Escolar de la No violencia y la Paz (DENIP)"

El 30 de enero, como "Día Escolar de la No violencia y la Paz (DENIP)", surge como iniciativa privada y personal del maestro, poeta e inspector de educación mallorquín (Santanyí) Llorenç Vidal, que, en conmemoración de la muerte del líder nacional y espiritual pacifista de la India Mahatma G4 por un fanático), propuso, en 1964, que se celebrase un día mundial anual, el 30 de enero, en el que en todos los centros escolares y educativos se educara en los principios de dicho pacifista de la no violencia, la paz, respeto y derechos humanos.


Su objetivo es la educación en y para el respeto, la solidaridad, la concordia, el respeto a los derechos humanos, la no violencia, la paz, entendimiento entre todas las personas, personas de diferente formación, etnia, cultura o religión: Amor universal, No violencia y Paz. Contra el egoísmo, la segregación, marginación y cualquier tipo de violencia. El DENIP fue reconocido por el Ministerio de Educación y Ciencia, mediante la Orden Ministerial de 29 de noviembre de 1976.

La Plataforma Mallorca por la Paz, de la que la STEI forma parte, defensora de la cultura de la no-violencia, la resolución pacífica de los conflictos y la convivencia entre personas de distinta procedencia y maneras de pensar, quiere hacerles llegar un texto para sensibilizar a nuestros alumnos ante la cultura de la guerra y la falta de respeto hacia los derechos humanos.
Muchas gracias por su atención.
Propone dos textos, uno para Primaria y otro para ESO y Bachillerato:

Primaria: 

Por la paz y la vida 

Vivimos en un mundo en el que todavía hay guerras. En las guerras, muchas personas pierden su casa, su familia e incluso la vida. Ningún niño debería vivir con miedo ni crecer rodeado de violencia.
Cuando los gobiernos gastan dinero en armas, queda menos para cosas importantes como las escuelas, los hospitales o ayudar a las personas que lo necesitan. Las armas no cuidan, no educan y no hacen feliz a nadie.
La paz es hablar, escuchar y ayudarnos. Es respetar a todas las personas, sean de donde sean, y defender que todos los niños y niñas del mundo tienen derecho a vivir tranquilos, ir a la escuela y tener un futuro mejor.
Por eso decimos:
●Sí a la paz ya la convivencia.
●Sí al respeto ya los derechos humanos.
●No a la guerra ya la violencia.
●No a gastar dinero en armas.

Entre todos podemos construir un mundo más justo, solidario y en paz. La paz comienza con los pequeños gestos de todos los días.



ESO y Batxillerato: 


Por la paz y la vida, no a la guerra ni a los gastos militares

 

Vivimos en un mundo con conflictos y tensiones crecientes. Los ataques militares a países como Venezuela, Gaza o Ucrania muestran que muchos gobiernos prefieren la fuerza antes que la paz y quieren aprovecharse de los recursos de los demás. Pero la guerra no sólo afecta a los países atacados: su brutalidad llega a todos nosotros.

Los gastos militares crecen a expensas del presupuesto de la sanidad, la educación y las pensiones, entre otros. Muchos jóvenes podrían ser enviados a guerras que ni entienden, mientras los responsables nunca sufren sus consecuencias. Esto es injusto y peligroso para el futuro de la humanidad.
Por eso, hay que defender la vida, la justicia y la convivencia pacífica. Necesitamos gobiernos que prioricen a la gente y los derechos humanos por encima de las armas y del negocio de la guerra.

Exigimos:

●Que se detengan los proyectos de rearme y se dediquen el dinero a las necesidades sociales.
●Que se busquen soluciones pacíficas a los conflictos del mundo y se respete la soberanía de los pueblos.
●Que se acabe la ocupación y las injusticias en Palestina y se garanticen los derechos del pueblo palestino.
●Que se detengan las agresiones en Venezuela y en otros países de América Latina.
●Que los gobiernos respeten los derechos humanos y luchen contra las leyes y prácticas racistas.
●Que España salga de la OTAN y cierre las bases militares de EE.UU. en el territorio estatal.

La paz es posible si defendemos la vida, la solidaridad y la democracia. No podemos callar ante la guerra: es responsabilidad de todos construir un futuro mejor en paz.



Otros días mundiales, generales, de la Paz:

Día 21 de Septiembre: Día Internacional de la Paz
El día internacional de la Paz se estableció originalmente en 1981 en una resolución 37/67 de la Asamblea General de las Naciones Unidas para que coincidiera con la inauguración de su período de sesiones cada septiembre. Fue en 2001 cuando la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) declaró que el 21 de septiembre será una fecha orientada para celebrar y observar la paz. Un día dedicado a conmemorar y fortalecer los ideales de paz en cada nación y pueblo. Esta resolución fue aceptada y firmada por todos los Estados miembros que se comprometieron a que, en caso de estar en guerra, ese día sería un día de tregua.

Día 1 de Enero: Día Mundial de la Paz
El primero de enero de 1967 el Papa Pablo VI proclamó y propuso que en esa fecha cada año se celebrase el Día Mundial de la Paz


.

29 septiembre 2024

Nuestra querida inutil ONU

La ONU, Organización de Naciones Unidas (https://www.un.org/es/about-us/history-of-the-un),  nació en 1945 como consecuencia del horror producido por el genocidio judio, la guerra de España y la segunda guerra mundial, con la intención de procurar que no hubiera, nunca más,  más guerras ni genocidios, y el mundo viviera en paz.

La Segunda Guerra Mundial estaba a punto de terminar en 1945, las naciones estaban en ruinas y el mundo quería la paz. Representantes de 50 países se reunieron en San Francisco en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Organización Internacional del 25 de abril al 26 de junio de 1945. Durante los siguientes dos meses, procedieron a redactar y luego firmar la Carta de la ONU, que creó una nueva organización internacional, las Naciones Unidas, que, se esperaba, evitaría otra guerra mundial como la que acababan de vivir. Cuatro meses después de la finalización de la Conferencia de San Francisco, las Naciones Unidas empezaron a existir oficialmente el 24 de octubre de 1945, después de que la Carta fuera ratificada por China, Francia, la Unión Soviética (ahora federación Rusa), el Reino Unido, los Estados Unidos  (los 5 con derecho al veto) y la mayoría de los demás signatarios. 

Estados miembros de la ONU: 


No obstante el objetivo por el que se creó la ONU, evitar cualquier guerra o conflicto y procurar la paz en el mundo (el mundo es de todos y es el único lugar del universo que sepamos en el que viven seres humanos, además de otros seres animales y vegetales), está claro que no se ha conseguido y no se consigue:

Guerras y conflictos actuales: 
https://es.wikipedia.org/wiki/Anexo:Guerras_y_conflictos_actuales 

"Las guerras mienten. Ninguna guerra tiene la honestidad de confesar "yo mato para robar". Las guerras siempre invocan nobles motivos: matan en nombre de la paz, en nombre de la civilización, en nombre del progreso, en nombre de la democracia, y por las dudas, si tanta mentira no alcanzara, ahí estan los medios de comunicación, dispuestos a inventar enemigos imaginarios, para la conversión del mundo en un gran manicomio y en un inmenso matadero". Eduardo Galeano. 

Sin ir más lejos en el actual conflicto palestino, desde el pasado 7-10-2023, fecha en la que Israel fue atacada por el grupo palestino Hamás, ha reactivado el genocidio sobre Palestina donde ya ha matado, desde esta fecha, más de 45.000 palestinos la mayoría de ellos civiles (y de ellos, la mayoría niños y niñas y mujeres), ha destruido miles de hogares, hi ha obligado al desplazamiento a centenares de miles de personas civiles. Y ahora extiende el genocidio, destrucción y obligación de desplazamiento de la población libanesa, bombardeando hasta el sur de Beirut, en el centro del Líbano.   
https://news.un.org/es/story/2024/01/1527017 



De nada han servido las distintas resoluciones de la ONU por la que se conminaba a Israel a cesar en su ofensiva criminal y a retirarse de los territorios ocupados. Israel no ha hecho el más mínimo caso, como si oyese llover. Y esto que Israel es miembro de la ONU. Hace unos meses otra intervención de la ONU pedía que, además, las distintas naciones dejaran de suministrar armas asesinas a Israel, con el asentimiento por unanimidad excepto el propio Israel y EEUU, quien ejerció su derecho al veto. 
Las imágenes que podemos ver, cada día, por televisión, que no són las peores porque se ejerce la censura, impactan, emocionan, estremecen, escandalizan a todas las personas humanas (pero hay una serie de personas que són personas, pero no humanas, a quienes les dejan frias, impasibles e, incluso, que toman partido a favor de los asesinos). Cuando, hace unos meses, el presidente Pedro Sánchez, sin criticar a Israel, propuso, para ayudar a Palestina, reconocder el estado palestino, la presidenta de Madrid, persona, pero no humana, criticó al presidente del gobierno: "por su actitud puede dificultar las relaciones comerciales y diplomáticas con Israel", cuando, vistos los crímenes contra la humanidad que perpetra Israel en Palestina y el Líbano (antes del estado de Israel era considerado como la Suiza asiática), lo menos que deberían hacer todos los paises del mundo sería romper relaciones diplomáticas y comerciales, y, por supuesto, el comercio de armas. 


Israel, despues de haber bombardeado, matado, destrozado y obligado a desplazamientos masivos, Gaza y Cisjordania, ahora bombardea, mata, destroza y obliga a desplazamientos masivos en el sur de Beirut, a mediado Líbano, sin suspender los bombardeos y crímenes en Cisjordania y Gaza.

Como vemos la ONU, que debería ser la casa común de todos, para defender la humanidad, y su entorno, de todo el mundo (no conocemos ningún otro lugar donde vivan seres humanos), por desobediencia a las resoluciones de unos y por ejercicio del derecho al veto de otros, no sirve para nada. Para que sirviera para conseguir su objetivo (que no haya ninguna guerra ni conflicto bélico y tener un mundo en paz total) necesita una importante renovación que cumpla, por lo menos las siguientes reglas: 

1 Todos los paises y territorios del mundo deben estar integrados en ella y estan obligados a respetar y cumplir todas las resoluciones tomadas por mayoría. (si algún país incumple alguna resolución será expulsado temporalmente de la ONU hasta que la cumpla y el resto de paises deben abstenerse de tener la más mínima relación diplomática y comercial con él hasta la reintegración del país). Así, si dos países entran en conflicto bélico, ambos deben atenerse a la resolución mayoritaria de la ONU, que siempre debe ir encaminada a la resolución del conflicto y establecimiento de la paz. 

2 El derecho al veto sólo puede ejercerse para impedir cualquier resolución que implique agresión o violencia, pero no cuando ésta esté encaminada a evitarla. Así, por ejemplo una resolución que diga que no se suministren armas a Israel o a cualquier otro país no podría ser vetada, mientras que una resolución que aprobara que un país pueda atacar a otro país sí, pude, y debe, ser vetada. 









08 octubre 2011

El Nobel de la paz para tres mujeres africanas

.
El Nobel de la paz para tres mujeres africanas
Europa Press. 07-10-2011 

La presidenta liberiana, Ellen Johnson-Sirleaf, la activista liberiana Leymah Gbowee y la activista yemení Tawakkul Karman han sido galardonadas con el Premio Nobel de la Paz 2011 por su "lucha no violenta en favor de la seguridad y el derecho de las mujeres a participar plenamente en la construcción de la paz", según informó este viernes en Oslo el Comité Nobel del Parlamento noruego.

El premio va a ser dividido a partes iguales entre las tres galardonadas. "No se puede alcanzar la democracia y una paz perdurable en el mundo a menos que las mujeres obtengan las mismas oportunidades que los hombres a la hora de influir en el desarrollo a todos los niveles de la sociedad", indicó el Comité noruego en un comunicado.

El Comité recordó también que, en 2000, el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas aprobó la resolución 1325 en la que, por primera vez, se definía la violencia contra las mujeres en los conflictos armados como "un tema de seguridad internacional". El texto "destacaba la necesidad de que las mujeres participen en un plano de igualdad con los hombres en los procesos de paz y en la construcción de la paz en general", añadió el comunicado.

"Ellen Johnson-Sirleaf es la primera mujer elegida democráticamente para la Presidencia en la historia de África", destacó. "Desde su investidura en 2006, ha contribuido a garantizar la paz en Liberia, a promover el desarrollo económico y social y a reforzar la posición de las mujeres", agregó.

Por su parte, "Leymah Gbowee movilizó y organizó a las mujeres de todas los grupos étnicos y religiosos a fin de garantizar la participación de la mujer en las elecciones", destacó el Comité. "Desde entonces ha trabajado por mejorar la influencia de las mujeres en África Occidental y en las situaciones de posguerra", afirmó.

En cuanto a la tercera galardonada, el Comité declaró que, "en las circunstancias más difíciles, tanto antes como durante la 'Primavera Árabe', Tawakkul Karman jugó un papel destacado en la lucha por los derechos de las mujeres y por la democracia y la paz en Yemen".

"El Comité Nobel noruego espera que el premio a Ellen Johnson-Sirleaf, Leymah Gbowee y Tawakkul Karman ayude a poner fin a la represión de las mujeres, que todavía persiste en muchos países, y a hacer realidad el gran potencial que las mujeres representan para la democracia y la paz", concluyó
.

17 febrero 2002

En pié de Paz. Federico Mayor Zaragoza. El País

En pié de Paz

Federico Mayor Zaragoza
El País. 17 de Febrero de 2002

En pie de paz

Federico Mayor Zaragoza es catedrático de Bioquímica de la Universidad Autónoma de Madrid y presidente de la Fundación Cultura de Paz. Durante muchos años ha sido el presidente de la UNESCO.

EL PAÍS | Opinión - 17-02-2003

"¡Qué el alba venga deprisa!...".
Vicente Alexandre, en Ámbito, 1928.

"Si quieres la paz, prepara la guerra", reza un proverbio tan antiguo como perverso. El resultado está a la vista: guerra tras guerra, confrontación tras confrontación. La paz ha sido el tiempo que ha mediado entre dos guerras. Hemos hecho aquello para lo que estábamos preparados: la guerra. Hemos utilizado la fuerza, y no el diálogo; la espada, y no la palabra. Hemos vivido en "pie de guerra", que, según la Real Academia de la Lengua, se refiere al "ejército que en tiempo de paz se halla apercibido y preparado como si fuera a entrar en campaña"... y "se aplica a cualquier nación que se arma y pertrecha de lo necesario para combatir". Progresivamente, se ha puesto en marcha una inmensa maquinaria de guerra de una inercia tal, que parece inútil intentar hacerle frente y ponerla en su sitio y a su ritmo, para que cumpla sus funciones sin hipotecar el cumplimiento de todas las demás. Para ello es necesario preparar la paz, actuar cada día, todos, en favor de un cambio radical en las tendencias actuales, tanto económicas como sociales, medioambientales, culturales y morales. En lugar de ponernos, como siempre, en pie de guerra, ahora debemos procurar ponernos diligentemente en pie de paz.

Hoy suenan tambores de guerra en un mundo que, por primera vez, podría disfrutar de su globalidad, de saberse una "aldea global", según la expresión de Mac Luhan. Nunca hasta ahora pudimos seguir, en tiempo real, los acontecimientos del mundo en su conjunto: qué hace la gente, cómo vive y se comporta, qué sucede en la naturaleza, cómo evolucionan las identidades culturales, en qué medida guían las pautas y valores universales. Sin embargo, este alcance mundial de nuestra percepción no ha influido como era previsible y deseable en una mayor distensión entre unos y otros "barrios", en una mejor capacidad de reparto, en un mayor acercamiento, en una mejor cooperación intelectual para, juntos, prever y prevenir, en un mejor discernimiento de lo que realmente importa para construir un futuro menos sombrío para las generaciones venideras.

Ni siquiera hemos conseguido -porque las fuentes son muchas menos de las que esperábamos, y sus informaciones, menos independientes, en general, de las que deberían acercarnos a la realidad circundante con mayor precisión- ver lo que permanece oculto, ser conscientes de los invisibles, de los que malviven y mueren en el olvido tras la barrera profusamente iluminada de noticias de calado escaso y de escándalos, ... mientras los excluidos de todos los escenarios, frustrados, radicalizados, desesperanzados, intentan, a riesgo de su vida en ocasiones, traspasar los límites de las candilejas. Otros, más heridos, menos pacientes, urden ocasiones de venganza. Al final, como ya nadie duda a estas alturas, todos pierden. El siglo XX ha demostrado el fracaso -¡a qué precio de vidas y de sufrimiento!- de la cultura de guerra y de un sistema económico y social discriminatorio, que amplía las desigualdades en lugar de reducirlas. De una visión miope que conduce, en un mundo interactivo y sin fronteras, al aislamiento artificial de una minoría que pretende consolidar su posición utilizando, gracias a sus avances científicos y tecnológicos, los recursos naturales de los países que integran la mayoría menesterosa.

Pueblos enteros asolados por desgracias de todo tipo..., y nosotros, los privilegiados, creyendo que con limosnas podemos acallar nuestra conciencia, nuestra indiferencia, nuestro "sin remedismo: "¿Qué puedo hacer yo? Las cosas son así". Si insisto en el peligro inherente a estas situaciones es porque he tenido ocasión de ver cómo se vive y muere y escuchar lo que se dice en muchos lugares del mundo que forman parte del 83% que se halla más allá de los confines de la fortaleza de los prósperos. En ambos lados de la línea imaginaria, la práctica totalidad de los habitantes lo único que desea es disfrutar plenamente de este misterio que representa cada vida en cada instante. Cuando se comprueba la generosidad, dedicación, voluntad y buena fe de tantas y tantas personas, nos llenamos de sentimientos de esperanza y del convencimiento de que otro mundo es posible. Es aquel mundo que se concibió en 1945 en San Francisco: "Nosotros, los pueblos"..., dotados de unos puntos de referencia -la Declaración de los Derechos Humanos, en 1948- y decididos a compartir mejor los frutos de la tierra (programas de Naciones Unidas para el desarrollo, 1954). Un mundo que construiría "la paz en la mente de los hombres", según reza la Constitución de la Unesco, a través de la educación, la ciencia y la cultura, mediante la "solidaridad intelectual y moral de la humanidad". Sólo así, a través de la educación -conocimientos, valores, actitudes, creatividad-, podríamos superar ahora, como se pretendía entonces, el catastrófico balance cultural y espiritual de fines de siglo y de milenio.

El gran proyecto de 1945 no se ha convertido en realidad. Primero, por la confrontación de las dos grandes superpotencias: cuando la Unión Soviética se hundió en 1989 -porque, supuestamente basada en la igualdad, había olvidado la libertad- la historia ofrecía una gran oportunidad a la otra superpotencia, que se hallaba asimismo en grandes dificultades, porque, basada en la libertad, se había olvidado de la igualdad. Y ambas, de la fraternidad. En lugar de liderar la democratización a escala mundial, como al final de la II Gran Guerra, eligió esta vez liderar tan sólo al grupo de países más poderosos (G-7 o G-8). Simultáneamente, tuvo lugar una arriesgada e indebida trasferencia de responsabilidades al mercado, al tiempo que emergían grandes conglomerados privados a escala supranacional. La inexistencia de códigos de conducta llevó a desmanes y tráficos (de armas, capitales, drogas, personas) y a una total impunidad. En múltiples ocasiones he subrayado la contradicción, tan nociva, que representa la existencia de democracia, que es la solución en el ámbito nacional, y de oligocracia, en el internacional. Sin posibilidades de manifestar su situación, la mayoría de los países -incluso algunos antes "desarrollados"- se han visto abocados a formar parte del conjunto multicolor de rezagados (endeudados, dependientes tecnológica y financieramente), agudizándose los sentimientos de animadversión por las promesas incumplidas, por las asimetrías crecientes, que generan caldos de cultivos de rencor y agresividad.

Segundo, por el papel, más silencioso y sumiso de lo que era de esperar, jugado por Europa. Cuando, después de un clarividente inicio y de un largo proceso, la Comunidad Económica pretende transformarse en Unión, los objetivos a corto plazo impiden que Europa ejerza la influencia que, como gran aliado, le corresponde. Los aliados, los amigos, son los que aconsejan y dicen lo que piensan. Hasta ahora, factores secundarios -principalmente de orden comercial y económico- han impe-dido el surgimiento de la Europa que está llamada a representar un papel relevante, si se mantiene el Atlántico como nexo principal. China, Japón, India, Brasil... son demasiado influyentes para que pensemos que, de todos modos, los nuevos caminos van a pasar por nuestro territorio.

Deber de memoria. Memoria del pasado y, sobre todo, memoria del futuro. Tengamos permanentemente a la vista los posibles escenarios del mañana, para que cumplamos nuestra responsabilidad de elegir, aunque implique muchas transformaciones, lo que más conviene a nuestros hijos.

Deber de igual mirada sobre el presente para que hechos como los que se repiten a diario en el Oriente Próximo se atajen de forma inmediata. Nadie debería tener patentes de corso, sobre todo cuando tanto se invocan los derechos humanos... Los vivos -y los muertos- valen lo mismo, por principio, y no puede ser que sólo se cuenten los de un lado.

Por experiencias todavía recientes, sabemos bien cuándo y cómo empiezan las guerras, pero nunca se sabe cómo y cuándo terminan.

Pongámonos todos al lado de la "paz preventiva". Pongámonos en pie de paz para:

- Evitar la violencia en casa, en nuestro pueblo, en nuestra comunidad, en nuestro Estado, en el mundo.

- Retomar las riendas de la gobernanza mundial y que el mercado esté sometido a unos principios éticos universales.

- Lograr, en un gran movimiento mundial, la erradicación del hambre en el mundo, adoptando acciones concretas en favor de los que hoy, en Etiopía y otros países, mueren de hambre e insolidaridad.

- Coordinar eficazmente las acciones que impidan que niños y adolescentes se vean condenados a la enfermedad, a la opresión, a la ignorancia, al padecimiento de enfermedades que hoy ya pueden combatirse y prevenirse.

- Impulsar la investigación científica para que pueda hacerse frente en particular a las enfermedades que diezman hoy a una buena parte de la humanidad que vive en condiciones higiénicas de gran precariedad, mejorando en todo el mundo el acceso a los sistemas sanitarios preventivos, curativos y paliativos.

- Conseguir que la protección del medio ambiente y la observancia de la Carta de la Tierra se convierta en un compromiso cotidiano de todos los ciudadanos del mundo, de todas las autoridades municipales, de todos los parlamentarios y gobernantes, asegurando la disponibilidad de medios apropiados y los mecanismos de coordinación para hacer frente a las catástrofes naturales o provocadas.

- Fortalecer rápidamente a las Naciones Unidas, dotándolas de los recursos humanos y financieros necesarios para establecer los códigos de conducta mundiales que sean precisos, mediante los correspondientes Consejos de seguridad (medioambiental, cultural, económico, ético) y asegurar, en nombre de todos, su cumplimiento.

- Incorporar a las legislaciones nacionales las declaraciones y recomendaciones más relevantes de las "cumbres", que en la década de los noventa, abordaron las distintas dimensiones de la educación, la ciencia, el desarrollo social, la participación de la mujer, la tolerancia, el respeto y conservación de la naturaleza, etcétera.

- Poner en marcha, con todas las garantías necesarias para la eficacia de su acción, el Tribunal Penal Internacional, con todos los mecanismos que aseguren el adecuado y democrático funcionamiento del mismo.

En pie de paz, en favor:

- De unas fuerzas de seguridad dotadas de los efectivos humanos y medios tecnológicos que garanticen el cumplimiento de las leyes emanadas de los Estados democráticos, de tal modo que se reduzcan al mínimo, junto con las medidas antes mencionadas, los focos de violencia y terrorismo.

- Del desarrollo endógeno a escala mundial, con inversiones y transferencia de tecnología que eliminen las presentes desigualdades.

- Del establecimiento, con la colaboración de los centros universitarios y de investigación, de las instituciones prospectivas que, a escala nacional e internacional, permitan la necesaria anticipación, especialmente en fenómenos y procesos de irreversibilidad potencial.

- De unos medios de expresión de los ciudadanos de todo el mundo que puedan superar las formidables barreras del poder mediático actual y conseguir que sus voces, propuestas y protestas puedan alcanzar a los gobernantes y parlamentarios.

En pie de paz para acelerar la movilización popular por la no violencia, logrando que las organizaciones y comunidades intelectuales, académicas, humanitarias y de toda índole no sólo no permanezcan silenciosas, sino que su clamor sea capaz de iniciar los cambios de rumbo que son imprescindibles para que esclarezcamos los horizontes, hoy tan sombríos, que legamos a nuestros descendientes.

Sabemos bien el precio de la guerra. Es un precio muy superior al de la paz. Vamos a prepararnos para la paz como en el pasado nos hemos preparado para la guerra. Hemos vivido en pie de guerra una cultura basada en la fuerza. Modifiquemos el adagio y digamos: si quieres la paz, prepárala cada día con tu comportamiento. Como recomendaba la profecía de Isaías, "convirtamos las lanzas en arados". Transitemos hacia una cultura de paz, de diálogo y entendimiento. Pongámonos en pie de paz.

Federico Mayor Zaragoza
El País. 17 de Febrero de 2002