La Guerra Civil a Mallorca
Josep Massot i Muntaner
Ed. Abadia de Montserrat. 1976.
Contenido:
01 Contraportada
02 Prólogo
03 Introducción
Mallorca en la "Guerra de los tres años"
Bibliografía sobre la Guerra en Mallorca
Propósito
04 Notas de la introducción
05 Algunas acotaciones en el libro
01 Contraportada:
Hace ...... años, se inició, debido al levantamiento de un grupo de militares, secundados por los partidos de derecha, una guerra civil que debía durar hasta 1939 y que dejó el país deshecho y dividido. Son muchas aún las cosas que quedan por decir y por entender de esta guerra, a pesar de la gran cantidad de papeles que tratan de ella.
Josep Massot i Muntaner, nacido en la Ciudad de Mallorca en 1941, director de la revista "Randa" y autor de varios libros y artículos sobre la historia cultural y religiosa de Mallorca, se ha propuesto sintetizar, utilizando toda la bibliografía existente y contrastándola con material totalmente desconocido, lo que sabemos en estos momentos sobre la incidencia de la guerra en la Isla de la Calma, desde la preparación del "Movimiento" y el levantamiento del 19 de julio de 1936 hasta la conversión de Mallorca en una importantísima base aeronaval, clave para el dominio del mediterráneo, pasando para el desembarco y reembarque del capitán Bayo, en verano de 1936, del que se da una versión que deshace los tópicos habituales, y por la presencia de los italianos en la isla, con la represión que ayudaron a agudizar y los problemas internacionales que provocaron.
La guerra civil en Mallorca intenta superar el partidismo y el amateurismo propios de los escritos de su género y quiere ser una aportación que supere el ámbito local: Mallorca es un microcosmos en el que encontramos todos los elementos que caracterizan la guerra y la posguerra en todo el Estado español y en los Países Catalanes. Por otro lado, desde ahora ya no será posible decir que todos los mallorquines aceptaron con agrado la nueva situación de 1936 y que, por tanto, ganaron la guerra y la paz.
J. Massot y Muntaner: La Guerra Civil en Mallorca. Ed Abadía de Montserrat. 1976. Contraportada.
02 Prologo
Mi interés por la guerra civil en Mallorca viene de lejos.
Nací cuando hacía dos años y medio que se había acabado con la victoria total de las tropas de Franco sobre un ejército republicano desmoralizado y traicionado por unos y otros. Desde mucho. pequeño, tuve ocasión de leer en la. «costura» de las monjas franciscanas «episodios de la Cruzada» al alcance de los niños de la nueva España y de confrontarlos con las narraciones a menudo discordantes de mi padre -que había vivido la guerra desde Barcelona- y mi madre -que no se había movido de Mallorca-, y en cuya familia había habido discretos. adictos del nuevo régimen y entusiastas de la República hasta el exilio. Oí también más de una vez conversaciones casi acae de oreja, que hablaban de muertes en las cunetas, de aceite de ricino administrado sin contemplaciones, de enemistades entre familias que no se habían apaciguado con los años, de venganzas y de crímenes cometidos bajo la capa de la revolución nacional-sindicalista; la eterna revolución pendiente...
Más adelante, el primer año de Universidad, voy . tener ocasión de tragarme los delgados libros «prohibidos» . que nos llegaban de Francia: la traducción de The Spanish Civil War de Hugh Thomas –que con el tiempo llegaría a desaconsejar a todos– y la síntesis admirable de Pierre Vilar, Histoire del Espagne. Desde entonces ya no me abandonó .la manía de querer saber qué había ocurrido realmente entre 1936 y 1939 y de mirar qué había de cierto y qué había de falso en relatos arruinados de fervor nacionalista como Mallorca en guerra contra el marxismo, del padre Andreu de Palma, que conocía desde la adolescencia, u otros que fui leyendo un poco al azar. Al entrar en contacto con Montserrat, uno de los primeros monjes que traté, el actual abad, me habló de Las grandes cimetières sous la lune, de Bernanos, que nunca había tenido ocasión de hojear, a pesar de la admiración que sentía por su obra. Pronto, la lectura del «panfleto» bernanosiano me suscitó nuevos interrogantes y me estimuló desde otro punto de vista a seguir informándome, de forma puramente informal y sin ninguna pretensión de dedicarme a fondo . Pronto, Southworth me ayudó a descubrir científicamente los mitos de la cruzada de Franco -muchos de los que ya intuía- y me puso en guardia contra los peligros del, que él llamaba la «escuela neofranquista», liberal por fuera y dogmáticamente intransigente por dentro, con concesiones a la galería o .a la verdad histórica de vez en cuando.
Pero todo caía muy lejos de mi campo habitual de trabajo, centrado en la historia de la literatura y teóricamente en la literatura medieval y tradicional. Pero por diversas circunstancias tuve que ampliar este campo a otro fronterizo: la historia religiosa de la Cataluña contemporánea, y aquí sí me encontré de lleno en la necesidad de meterme, aunque sólo fuera de salpicaduras y con la autocensura y la censura derivadas de una ley de prensa draconianamente liberalizadora, en el mundo de la guerra y en el mundo de los cementerios de Bernanos. Y ya no he salido. El tema me ha atraído de una manera tan poderosa que, de un simple comentario a una autodefensa de Bernanos que me proponía redactar, he pasado a un estudio de cierta amplitud -lo que presento hoy sobre el origen y el desarrollo de la guerra civil en Mallorca, que debe ir seguido de un trabajo monográfico sobre el eco internacional de la presencia italiana y alemana en Baleares, y otro sobre la represión en Mallorca.
Los aspectos más estrictamente religiosos de la cuestión serán tratados en otro libro, ya a punto de ir a la imprenta, titulado Iglesia y Sociedad en la Mallorca del Siglo xx.
La Guerra Civil en Mallorca ha aparecido originariamente, entre 1975 y 1976, en forma de cuatro artículos consecutivos en la revista "Randa", publicada por Edicions Curial de Barcelona. ·Al reunir los cuatro artículos, los he rehecho en múltiples ocasiones y he añadido una buena cantidad de información más o menos .importante. Aún así, soy consciente de que, a pesar del esfuerzo que he puesto y la preocupación que siempre he tenido por servir la verdad, muchos puntos resultan oscuros y otros muchos podrán ser matizados o rectificados.
Para no alargar demasiado el volumen, he prescindido de los apéndices que iban al final del cuarto artículo de Randa que serán citados en el lugar correspondiente siempre que convenga, pero me ha parecido bueno incluir unos textos, aparecidos también en el número 4 de "Randa" y revisados para esta nueva edición, sobre la actitud republicana de muchos mallorquines.
He incluido también al final del volumen una bibliografía de los libros y artículos citados -no de todos los utilizados de una forma u otra, a menudo sin ningún resultado- y un índice de los nombres propios que salen a lo largo de la obra. Tanto la bibliografía como el índice han sido compilados, con una paciencia a agradecer, por Joan Rion.
Debo dar las gracias, de corazón y sin reservas, a todos los que me han ayudado
Montserrat, 24 de juny de 1976
J. Massot i Muntaner: La Guerra Civil a Mallorca. Ed Abadia de Montserrat. 1976. Pròleg.
03 Introducción:
Mallorca en la "Guerra de los tres años":
La bibliografía sobre la guerra civil llamada "de España", o «de los Tres Años» (1936-1939) es inmensa y aumenta cada día. 1 Son muchos, sin embargo, los puntos que todavía quedan por aclarar o que demasiado a menudo son tratados con superficialidad, repitiendo simplemente, sin controlarlos, datos anteriores o con partidismo, sin esforzarse demasiado por conseguir la objetividad imprescindible para hacer historia con un mínimo de rigor. 2
Dentro de la marcha de la guerra, con todas sus tragedias y sus intrigas, Mallorca ocupa un lugar que podría parecer secundario: el levantamiento de julio del 36 triunfó prácticamente sin discusión y el desembarco intentado por el capitán Bayo a mediados de agosto del mismo año fue liquidado -por la resistencia de los mallorquines, ayudados por Italia, y por las desavenencias internas de los republicanos- en los primeros días de septiembre. Aún así, el nombre de Mallorca sale a menudo en los libros que hablan de la guerra, desde el mismo 1936, y sale también -con una frecuencia que sorprende- en los periódicos y en las revistas de la época y -algo más importante todavía- en los documentos diplomáticos de las naciones beligerantes (Italia y Alemania) y no beligerantes (Francia e Inglaterra, sobre todo).
La bibliografía sobre la guerra en Mallorca, más bien numerosa, toca especialmente unos puntos muy concretos: el "Movimiento" de 1936 y la represión subsiguiente, a la que dio relieve internacional la obra de Georges Bernanos, Les grands cimetières sous la lune (1938); las operaciones bélicas del llamado "frente de Manacor" (1936), lógicamente comentadas por vencedores y por vencidos con cierta profusión, con la secuela de la recuperación de Cabrera, Formentera e Ibiza; la "ocupación italiana" supuesta o real de Baleares, personificada en la figura mítica del Conde Rossi, que fue causa de una profunda preocupación internacional -alterando el equilibrio de fuerzas en el Mediterráneo- e impidió hasta a última hora la conquista de Menorca, a fin de no provocar una intervención inglesa o francesa. Este último aspecto, aludido a menudo a obras generales y objeto de algún artículo especializado, no ha tentado todavía a ningún historiador a dedicar un trabajo de análisis minucioso y de síntesis, bien necesario. Éste es el caso, igualmente, de un último aspecto de la guerra en Mallorca, muy importante: la utilización de los aeropuertos y de los puertos de la isla para bombardear la Península y para vigilar y bloquear el Mediterráneo.
Bibliografía sobre la Guerra en Mallorca:
Analizaré rápidamente, con cierto orden temático y cronológico, los principales libros dedicados, del todo o en parte, a Mallorca. La bibliografía secundaria, en ocasiones de gran interés, será citada más adelante, siempre que sea oportuno.
La mayor parte de obras publicadas corresponden, como era de esperar, al bando vencedor, que en los primeros momentos no tuvo ningún inconveniente en autodenominarse fascista. Éste es el caso, por ejemplo, de Un faccioso cien por cien, de Manuel Goded (Zaragoza 1938), 3 apología filial del general Goded -comandante militar de Baleares, fusilado por delito de rebelión militar en Barcelona- , 4 de Flechas en el haz -subtitulado Colección de alocuciones, charlas·, artículos y versos sobre el gloriosa Movimiento de Salvación de España- de Jordi (Jorge) Andreu Alcover, antiguo miembro de la JAP pasado con armas y bagajes en la Falange (Palma de Mallorca 1937).
En cambio, hay muy pocas alusiones al fascismo -y siempre puestas en boca de los adversarios de la Falange- en la Historia de la Vieja Guardia de Baleares del marqués de Zayas -Alfonso de Zayas y de Bobadilla-, ninguna. provincial de Falange hasta 1938 (Madrid 1955). Southworth hace notar que, de acuerdo con la tradición y autocensura de los historiadores falangistas, el libro de Zayas termina al principio mismo de la guerra civil. 6 De todas formas, explica -como Goded- la · génesis del «Movimiento», los hechos del 18-19 de julio y en la · segunda parte, sobre las Falanges locales- informa, parcialmente al menos, de la actuación de los falangistas mallorquines durante los primeros meses de la guerra.
A raíz de la fracasada invasión de Bayo aparecieron, entre 1936 y 1938, cuatro libros triunfalistas, exultantes por la victoria, que dejan entrever problemas y crisis. El padre Andrés (Andrés) de Palma -Manuel de Lete y Triay-, capuchino, que había llegado a Mallorca el 19 de julio de 1936, junto con Llorenç Riber y Miquel Ferrà, escribió la crónica Mallorca en guerra contra el marxismo (julio- septiembre 1936), ilustrada con 32 fotografías, basada en la prensa y en testimonios personales (Palma de Mallorca 1936). 7 El periodista manacorense Francisco (F.) Ferrari Billoch, debelador de masones y de comunistas, publicó cuatro ediciones de Mallorca contra los rojos, subtitulado Fracaso de los desembarcos marxistas en la isla (Diario de ,un combatiente), con un intervivo al conde Rossi como prólogo (Palma de Mallorca 1936; 4.ª edición «notablemente ampliada» -en realidad, con escasas variantes- de 1937; con numerosas ilustraciones). El mayor Norman. Bray, militar inglés retirado en Mallorca, es autor de Mallorca salvada, traducida por Joaquim Verdaguer (Palma de Mallorca 1937; con algunas ilustraciones). Por último, el mallorquín Lorenzo (L.) Quintana, sacerdote secularizado, editó en (Cádiz, en 1938, Dos páginas de la historia de una revolución, obra dividida en dos partes, como indica el subtítulo: Mallorca siempre española. Días rojos en una ciudad bética (lmpresiones, enseñanzas y contrastes) Estos cuatro libros hablan no sólo de la breve campaña de Mallorca, sino del "Movimiento", de la supuesta «traición» de un sector considerable de habitantes de la isla, de la represión que se derivó y de la situación después del reembarco de Bayo. Todos tienen un notable interés, aunque a menudo sus informaciones son apasionadas -tendenciosas y aunque ignoran o no pueden decir muchas cosas por el lado de los republicanos «invasores». », hay sólo tres justificaciones extensas del desembarco y de las circunstancias que motivaron la retirada, las tres tardías Alberto Bayo -capitán que con el tiempo llegaría a la Cuba de Fidel Castro, a general 4 motor y ningún supremo del expedición a Baleares, publicó en 1944, en Guadalajara (México), Mi desembarco en Mallorca (De la guerra civil española), justificación inevitablemente apologética de su actuación. Este libro, que tiene -pese a todo- un enorme valor documental, es poco conocido en Europa, tanto, que Ricardo de la Cierva se ha permitido hacer ironía respecto al silencio que Bayo, desde la lejana Cuba», guardaba _ sobre la verdadera razón de su derrota mediterránea 9 Más desconocido es aún el extenso capítulo -décimo de la segunda parte- que el comunista Manuel D. Benavides -el polémico autor de El último pirata del Mediterráneo- 10 incluye a Guerra y revolución en Cataluña ( México 1946) sobre La expedición a Mallorca. En la misma línea de Bayo cuya obra debió utilizar-, contiene información nueva -generalmente segura, al parecer- cuya procedencia no aclara. Si las obras de Bayo y de Benavides son registradas por García Duran y por La -Cierva, no lo es, en cambio, Mallorca... Por qué fuimos y por qué la abandonamos, de Francisco Soria, con prólogo de Santiago Petrus (2 .a edición· Barcelona, s. a.). Como señala Manuel Cruells, 11 el libro de Soria es una recopilación de los reportajes publicados en el diario del PSUC "Trabajo", completados con un epílogo -escrito al año de los hechos relatados- donde se hace una crítica .severa del expedición. Más interesante que los reportajes de Soria -pasados por la inevitable censura- es el diario personal de una miliciana fusilada en Mallorca tras la retirada de Bayo, que va del 16 de agosto al 4 de septiembre de 1936. Una fotocopia de este diario, que cayó a manos del conde Rossi, fue traducida y publicada por Lamberti Sorrentino en Questa Spagna (Edizioni «Roma», 1939); creo que debe ser considerado auténtico. 12
Al campo republicano pertenecen también las primeras narraciones de la represión de los años 1936-1937. El dirigente cenetista Manuel Pérez, que se encontraba por azar en Mallorca en julio de 1936 y pudo huir de noviembre, publicó en 1937 en Valencia el folleto Cuatro mesas de barbarie. Mallorca bajo el terror fascista, donde da cifras enormes de fusilamientos (5.250 en cuatro meses) y de encarcelamientos (más de 6.000 hombres). 13 En la misma tónica, Luzbel Ruiz dedicó un capítulo de España crucificada. Los crimenes del fascismo (Barcelona 1937) en las Islas •Baleares (ps. 161-178), la parte más importante es una entrevista con el sabio Odón de Buen, encarcelado en Mallorca hasta que fue objeto de un “canje”. 14 Tanto Pérez como Ruiz hablan con horror de la intervención de los fascistas italianos en Mallorca. El mismo año 1937 era publicado en Barcelona con un prólogo de Diego Abad de Santillana, el libro póstumo e inacabado del anarquista italiano Çamillo Berneri, Musolini en la conquista de Baleares 15 completado en 1938 por el capítulo La Italia de Mussolini invade Baleares de El fascismo internacional pretende dominar España, de Josep (J.) Roure Torent (Barcelona 1938; ps. 83-96). Hay que tener presentes también un par de revistas: «Mallorca Nova», boletín de información del que salieron algunos números -doce al menos- en Barcelona, desde junio de 1937 hasta junio de 1938, donde. hay elogios de Nuestros mártires (Darder, Alexandre Jaume... ) y relaciones de fusilados bajo la rúbrica Mallorca enchufada, 16 y el «Suplemento de "El Obrero Balear"», portavoz de la Agrupación de Socialistas de Baleares en Cataluña, bilingüe, del que conozco los cinco primeros números; aparecidos entre el 21 de abril y el 1 de julio de 1937 (donde colaboran Gabriel Alomar, Ignasi Ferretjans, Antoni M. Sbert, Bartomeu Alou y otros mallorquines que se esconden bajo un seudónimo o firman sólo con las iniciales; era director el hijo de Gabriel Alomar, Víctor el cual me ha asegurado que la revista continuó saliendo en 1937, después de su marcha hacia El Cairo.
El eco internacional de los hechos de Mallorca -de los que se ocuparon a menudo diarios y revistas de todo el mundo- culminó con la aparición de Foreign lntervention in Spain y, sobre todo, de Les grands cimetières sous la lune. Fóreign Intervention in Spain es una recopilación inmensa de documentación, en buena parte a base de la prensa inglesa, del que sólo salió el primer volumen, que va de julio de 1936 a enero de 1937 (London s.a.[1937]). Un apartado entero del capítulo segundo -1talian Intervention- está dedicado a The scandalous intervention of Italy in the Balearic Islands (ps. 228-258), con datos a tener en cuenta sobre la represión y especialmente sobre el cómo el autor de esta obra firma con el seudónimo no identificado de «Hispanicus».
Las grandes cimetières sueldos la lune, quizá la obra más discutida del discutido Georges Bernanos, apareció en París en 1938 y pronto fue reimpresa y traducida a los principales idiomas europeos. Hay .incluso una traducción parcial -y no siempre exitosa- de Jaume 'Miravitlles al català, totalmente desconocida por los bibliógrafos: Les cimetières sous la lune. El testimonio de Georges Bernanos (Editorial Forja, 1938; folleto de 56 ps.), en cuyo prólogo Miravitlles da una de las tres o cuatro versiones sucesivas que ha ido escribiendo sobre su opinión respecto a la expedición a Mallorca. Bernanos, hombre de derecha y católico convencido, residente en Mallorca desde 1934, simpatizó desde el principio con la Falange y con el levantamiento contra la República, en el que intervino su hijo Yves. Sin embargo, pronto su conciencia se estremeció ante los excesos de todo tipo cometidos en nombre de Cristo y con las apariencias de una "Cruzada", bendecida públicamente por el obispo de Mallorca, Josep Miralles. El resultado de este escalofrío fueron Las grandes cimetières, en cierto modo continuación de su "panfleto" La grande peur des bien-pensants (Paris 1931). Es frecuente -y cómodo- de decir que Las grandes cimetières son una novela. 17 No es menos frecuente -ni menos cómodo- de tratar a Bernanos de "hiperemocional", indocumentado, inventor de leyendas absurdas. 18 Ni falta tampoco quien insinúe que Bernanos por aquellos años, "era todavía casi un desconocido" y que ingresó entre los grandes escritores de su país quizá por la puerta falsa de la "política". 19 En realidad, Las grandes çimetières no son ninguna novela -basta con leerlos para darse cuenta-, sino un testimonio y una reflexión que contiene mucho material de primera mano, de gran valor para a cualquier historiador mínimamente honesto. No es difícil demostrar que los datos de Bernanos coinciden generalmente con lo que sabemos por otras esquinas, tanto de fuentes prorrepublicanas como de fuentes pronacionalistas. Por dar sólo un ejemplo bien concreto, entre otros muchos que iremos encontrando: la "leyenda" de Rossi, supuestamente creada por Bernanos en 1938, existió desde 1936 y era tan fundamentada que el 20 de diciembre de 1936 el embajador alemán en Italia comunicaba al Ministerio de Asuntos Exteriores de Berlín que "el llamado Conde Rossi (actualmente Buonacorsi)" había sido alejado de Palma y sería enviado a Sevilla, donde resultaría muy útil "debido a la leyenda que le rodea". 20
Este libro, que desgraciadamente no tiene las páginas numeradas contiene material de primera mano sobre muchos aspectos de «Movimiento» y de la guerra, que no se limitan ni mucho menos a la artillería: situación político-social antes de 1936, proclamación del estado de guerra, resistencias republicanas, bombardeos, etc. ·
En 1939 fue publicado el tercer volumen de La guerra civil in Spagna -subtitulado La campagna dei volontari italiani. Dalle Baleari en Teruel-, recién imprimido el 29 de marzo en Milán, completado en 1939 por un cuarto volumen, subtitulado . 22 El autor de esta suma, extensa y valiosa, sobre la guerra vista desde la Italia fascista, es el Generale Francesco . Belforte, seudónimo de Francesco Morra Biondi. 23 En el tercer volumen hay un capítulo entero sobre la defensa de Baleares, la acción del Conde Rossi, la intervención de la aviación legionaria (italiana) y la ocupación de Eivissa y de Formentera (ps. 37- 59), cuya relativa ponderación contrasta con los silencios o con las exageraciones de obras italianas anteriores. 24 El volumen cuarto completa -sin muchos detalles- las noticias sobre la aviación legionaria en Mallorca.
Al año siguiente -además de un opúsculo sin ningún interés especial, El desembarco en Mallorca, la "españolísima", de El Tebib Arrumi, seudónimo del periodista Víctor Ruiz Albéniz, volumen 16 de la Biblioteca infantil La Reconquista de España ( Madrid 1940)- apareció el primer volumen -único hasta ahora de la Historia de la Revolución Española. Tercera guerra de Independencia. Escorzos, de Alfonso G. de la Higuera y Velazquez, teniente coronel de Caballería, y Luis Molins Correa (Cadiz-Madrid 1940). El capítulo doce (ps. 155-179), que debe utilizar documentación inédita de García 'Ruiz, está dedicado íntegramente a Baleares y encontramos por primera vez -confirmando insinuaciones de los libros mencionados de Quintana y Goded- algunas alusiones a la falta de entendimiento entre: Díaz de Freijó, comandante militar de Mallorca, y García Ruiz, gobernador civil, que asumió el mando del frente de Manacor a finales de agosto de 1936, ya la dudosa lealtad nacionalista de la mayoría de jefes militares. Del mismo año 1940, cabe mencionar la recopilación de artículos de Rafael (R.) Gay de Montellà, Atalayas de Mallorca. La guerra en el mar latino (Julio 1936-Abril 1939), editado en Barcelona; sólo una mínima parte del libro, de un valor muy relativo, se ocupa propiamente de Mallorca. Más interesante resulta la obra del teniente coronel Miquel (Miguel) Truyol Martorell -paralela a la de Martínez de Tejada- sobre La intendencia de Baleares en el Glorioso Movimiento Nacional (Palma de Mallorca 1940), desconocida por García Duran y por La Cierva, con datos de primera mano sobre muchos aspectos de la guerra en Baleares. Truyol fue jefe de la Intendencia de Mallorca a partir del 6 de agosto de 1936.
En 1941, en el volumen cuarto de la monumental Historia de la Cruzada Española, publicada en Madrid bajo la dirección literaria de Joaquín Arranis, apareció una amplia descripción de El Alzamiento en Baleares, que comprende buena parte del tomo diez y seis ( ps. Es una visión extensa y coherente -dentro de la línea de la Historia de la Cruzada-, 25 extraordinariamente bien informada, que debió ser escrita por Francesc Ferrari Billoch (mencionado como colaborador en la p. 609). Como era de suponer en una historia «Oficial», son omitidas las referencias a la actuación poco decidida -desde el punto de vista «nacional»- de Díaz de Freijó y de otros jefes y oficiales. Aún en 1947, salió a Palma de Mallorca un opúsculo de Pedro-Antonio (Pedro-Antonio) Matheu Mulet, entonces ecónomo de Campos, titulado Recordatorio de unos caídos. Episodios de la Cruzada Española, que. da una lista de los hijos de Campos muertos durante la guerra, en Mallorca o en la Península, con noticias muy interesantes sobre la actividad de los diversos batallones que fueron al frente.
Para que se nos abran un poco los secretos de la retaguardia mallorquina -escondidos bajo cerradura y llave en los archivos militares deberemos esperar hasta la aparición de lo que Southworth llama «la escuela neofranquista». [26] Dentro de la serie de «Monografías de la Guerra de España» publicada por el Servicio Histórico Militar, el coronel de Artillería José Manuel Martínez Bande ha redactado el volumen La invasión de Aragón y lo desembarco en Mallorca (Madrid 1970), que es la primera obra "seria" sobre el tema. Serio en el sentido de que se trata de un estudio documentado al máximo, con constantes notas a pie de página y con algunos apéndices interesantes. Sin embargo, se limita estrictamente a hacer la historia de la campaña de Bayo, con un brevísimo preámbulo sobre "el mapa político", "las fuerzas de la Comandancia Militar de Baleares y los resultados del Alzamiento" y "la situación inmediata en Mallorca desde el punto de vista militar». 27
Las informaciones de Martinez Bande pueden ampliarse al primer volumen de la Historia del ejército popular de la República, de Ramón Salas Larrazabal; coronel de Aviación (Madrid 1973). Salas dedica un buen número de páginas a la expedición de Mallorca ya sus precedentes -no siempre con la prudencia de Martínez Bande- y da detalles muy concretos sobre el consejo de guerra contra Díaz de Freijó y otros militares. Algún nuevo detalle que permite aclarar puntos dudosos se encuentra en las obras de Ricardo de la Cierva -de divulgación y fuertemente apologéticas, a pesar de una clara voluntad de apertura-, Historia ilustrada de la guerra civil española (2 volúmenes; s .ll. 1970) y Francisco Franco, un siglo de España (2 volúmenes; Madrid 1972-1973). Si Martínez Bande, Salas Larrazabal y La Cierva representan un punto de vista declaradamente nacional -por eso han tenido acceso a fuentes de información no muy al alcance de los historiadores-, el punto de vista republicano y "catalán" ha estado representado con nervio .por La expedición a Mallorca, año 1936, de Manuel Cruells, antiguo militante de Estat Català (Barcelona 1971). La mayor novedad de Cruells ha sido la utilización -no siempre suficientemente exacta- del libro de Bayo y de las crónicas de guerra aparecidas en la prensa barcelonesa. Como era inevitable, cae más de una vez en el reproche de Martínez Bande de no ser «muy imparcial» (p. 6) y no valora suficientemente la bibliografía publicada en Mallorca. Aún así, es una síntesis meritoria, sin pretensiones eruditas, que permite vislumbrar muchos de los complejos problemas políticos y militares que imposibilitaron la conquista de Mallorca y que condicionaron tanto la estrategia republicana. Finalmente, cabe citar algunas obras de José Luis Alcofar. Nassaes, psedónimo: del médico barcelonés J.L. Iniesta Pérez que no utilizan documentación: nueva de archivo, pero si informaciones particulares y una bibliografía muy extensa CTV Mallorca, a pesar de un cierto tono apologético, ,completado por La aviación legionaria en la guerra española (Barcelona 1975) y por La marina italiana en la guerra de España (Barcelona 1976); Las fuerzas navales en la. Guerra ·Civil Española (Barcelona 1971), útil descripción de los barcos que tomaron parte en la guerra "Spansky". Los extranjeros que lucharon en la Guerra 'Civil Española, I (Barcelona 1973), ·con algunas páginas sobre el desembarco en Mallorca. 28.
Tras la primera redacción de este trabajo, han aparecido los últimos fascículos (23-30) del segundo volumen de la Historia de Mallorca coordinada por J. Mascaró Pasarius, que constituyen los capítulos La Segunda República española y El .Movimiento Nacional en Mallorca. De línea declaradamente franquista y sin demasiado rigor científico, estos capítulos, escritos por el propio Mascaró Pasarius, contienen algún dato nuevo y una ilustración remarcable.
Propósito:
En el trabajo iniciado en el primer número de Randa y vuelto a publicar -aumentado- ahora, mi propósito es muy modesto. Simplemente quisiera presentar un resumen ordenado a base de la bibliografía existente, criticada, matizada y completada en lo posible, partiendo en bastantes casos de informaciones personales de primera mano- de los principales acontecimientos de la guerra en Mallorca: preparación e inicios del " Movimiento" de Julio de, 1936, resistencias y represión, campaña .·de :Bayo, Italia y Mallorca, importancia estratégica de Mallorca, en el conjunto de. la guerra .y repercusiones internacionales de la presencia italiana en la isla. Cuando parezca conveniente; trataré de arriesgar nuevas interpretaciones alguna vez del todo opuestas a las habituales-, que permitan una comprensión más exacta de lo que ocurrió en Mallorca entre 1936 y 1939 y que lo sitúen en el contexto de la política del momento. Prescindiré de un tratamiento específico de los problemas políticos de los años 1936-1939, que pedirían uno: estudio monográfico largo y difícil, y reduciré al mínimo el tratamiento de la represión, también necesitada de un trabajo de análisis minucioso, que espero retomar parcialmente pronto. Confío en que, a pesar de todas las limitaciones personales y coyunturales-, este ensayo -primero en su género desde 1941 y en ciertos aspectos nunca intentado hasta ahora- resultará útil y estimulará a los jóvenes mallorquines a reflexionar sobre su pasado ya pensar en el su futuro.
Agradeceré mucho cualquier observación -del tipo que sea- que pueda mejorar este trabajo en futuras reediciones. Ya desde ahora, debo dar las gracias a todos los que me han ayudado de una u otra manera, especialmente Hilari Raguer y Marc Taxonera, que me han acompañado en el descubrimiento de la intrincada problemática de la guerra civil y de la selva de libros y artículos de revista que se refieren, y Pere Gabriel y Damià Ferrà-Ponç, que me han comunicado sus hallazgos a la prensa de Barcelona y de Mallorca y me han enriquecido con los suyos sugerencias.
J. Massot i Muntaner: La Guerra Civil a Mallorca. Ed Abadia de Montserrat. 1976. Introducció.
04 Notas de la introducción.
1. Véase Juan GARCÍA DTJRAN, 1936-1939. Bibliography of the Spanish Civil War. Bibliografía de la Guerra Civil Española. Bibliografía de la Guerra Civile Espagnole. 1936-1939 (Montevideo 1964); Ricardo de la CIERVA (j colaboradores), Bibliografía general sobre la Guerra de España (1936-1939) y sus antecedentes históricos. Fuentes para la historia contemporánea de España (Madrid-Barcelona 1968); "Cuademos bibliográficos de la Guerra de España", dirigidos por Vicente PALACIO ATARD, publicados por la Universidad de Madrid a partir de 1966; Ricardo de la Cierva y de Hoces, Cien libros básicos sobre la Guerra de España (Madrid 1966). Cf. la durísima reseña de Herbert Rutlegde Sour:HWORTH, Los bibliófobos: Ricardo de La Cierva y sus colaboradores,
Cuadernos de Ruedo Ibérico, núm. 28-29 (diciembre-marzo 197-1), ps.19-45, a propósito de la Bibliografía general sobre la Guerra de España. Hay que tener también en cuenta, por la gran información bibliográfica que dan, las obras de H. R. SOUTHWORTH, Le. mito de la croisade de Franco (s. Il. 1964; más completo que la traducción castellana anterior); Hugh. THOMAS, The Spanish Civil War, edición revisada (Penguin Books, 2146; s. L.-s. a. [1965]); Guillermo Cabanellas, La guerra de los mil dias. Nacimiento, vida y muerte. de la II República Española, 2 volúmenes (México-Barcelona-Buenos Aires 1973). Desde 1953, la bibliografía sobre la guerra es recogida con cierta exhaustividad en el "Indice Histórico Español", fundado por Jaume Vicens i Vives. Existe también información, más bien partidista pero a menudo con nuevas aportaciones, en el «Boletín de Orientación Bibliográfica» publicado mensualmente por la Dirección General de Cultura Popular y Espectáculos del Ministerio de Información y Turismo.
2. Ricardo de la Cierva y de Hoces, importancia histórica e historiográfica de la guerra española (Madrid 1967), págs. 35-37, comenta: «En España, por razones humana y sociológicamente válidas, para cuya resultante historiográfica no deja de ser lamentable, podemos decir que a pesar de brillantes excepciones, no se ha estudiado como la seriedad, el fundamento y la altura imprescindible el tema de nuestra guerra. Las generaciones que la hicieron tienen todavía el peligro de pensar que la ganaron o la perdieron, y por eso no están quizás capacitadas del todo para hacer historia de lo que para ellos es un trozo de vida. Sin embargo, no hay que excluir de la historiografía a los protagonistas: Tucídides fue un estratega fracasado de la guerra del Peloponeso, y el relato de la guerra galica está escrita por su gran vencedor. Sin embargo, creo que la tarea de hacer la historia de la guerra española -tarea ineludible, que nos están defectuosamente intentando hacer desde fuera, a veces con aceptable preparación, pero quizá más frecuentemente desde la curiosidad, la incompetencia, la incomprensión o el rencor - tenemos que emprenderla nosotros, los que no hicimos directamente la guerra, aunque tal vez tengamos los primeros recuerdos de nuestra infancia retorcidos con la marca candente de los bombardeos, los fusilamientos, las esperanzas, las huidas, y tras toda ella, de repente, el silencio de los primeros arroyos de la paz. No porque las generaciones anteriores no puedan hacer esa historia, sino miedo a que, tras miles de escritos, no la han hecho. Para esta tarea, que nuestra generación debe aceptar -y que deben aceptar también, con dialogo, comprensión y estímulo, las generaciones anteriores- contamos en España con una buena base de trabajo». Cabe decir que creo mucho más que La Cierva en el valor y en la competencia de la labor historiográfica realizada en el extranjero, en un clima de libertad que no ha habido en el Estado español.
3. 1939 en la cubierta.
4 Goded, que se declara falangista (p. 38), asegura, por ejemplo, que el coronel Díaz de Freijó «era hombre anciano de ningún carácter y sin abolengo fascista (p. 40).
5. Hablando del Cara al sol, llega a pedir: «Paso, pues, a las notas de rutas imperiales del Himno del Fascismo español» (p. 182). Este himno «es el canto orfeónico y ecuménico: de Caudillajes y de Multttudes. ¡De Franco! ¡De Mussolini! ¡De Hit!er! De las camisas negras, pardas y azules» (p. 180) La revista falangista de Palma "Aquí Estamos", núm. 4 (15 de agosto de 1936), p. 4, publicó un artículo titulado Los obreros y el "Fascismo", que empezaba: «Comprendemos perfectamente el odio que tiene la clase obrera educada en ideas marxistas hacia el fascismo:. Sus dirigentes no perdieron jamás ocasión de. Atizar ese fuego, y los pobres obreros no han tenido otros medios de conocer nuestro programa que los suministrados por unos hombres que sabían que el triunfo del "fascismo" que en España llamaríamos nacional-sindicalismo implicaba la pérdida de todas sus preeminencias y de su prestigio". En otro artículo titulado El Presente y el Futuro (ibid., p.· 5); satiriza los "partidos políticos que ya finieron" y afirma: "Pero nosotros tenemos otras fórmulas para regenerar a la patria mucho mas eficaces. El padre del fascismo europeo ha dicho que el fascismo era un movimiento para educar al pueblo Y aún en el mismo número, un artículo titulado Sindicatos nacionales (ibid., P-7) aseguraba: «El nacionasindicalismo de la Falange Española, como el fascismo italiano y como el nacional socialismo alemán, es el porvenir biológico de la Humanidad que ahora empieza a aderezar en el mundo». políticas" del continente habían [...] creado un fascismo que no pasaría de dos docenas de afiliados».
6. H. R. SOUTHWORTH, Antifalange. Estudio crítico de "Falange en la guerra de España: la Uníficación y Hedilla" de Maximiano García Venéro (s_ 11. 1967), p. 186.
7. Hubo tres ediciones, con algunas variantes; cf. Algunos años de labor cultural (1905-1960). 33- He utilizado su segunda edición, de 1936. Debía aparecer una .segunda parte, ya redactada, que permaneció inédita, posiblemente por dificultades de censura (cf_ Algunos años de labor cultural, p. 111). Gracias a la amabilidad del padre Ramon Vidal, he podido ver, ·en la Biblioteca Hispano Capuchina de Sarrià, un ejemplar de la primera edición de Mallorca en guerra contra el marxismo donde el autor indicó las supresiones -y en algún caso las adiciones - de la censura militar, y el manuscrito .original desgraciadamente fragmentario, al parecer- de la segunda parte inédita. ·Describo esta segunda parte y señalo las supresiones de la censura en La guerra civil en Mallorca (IV), "Randa", IV (1976), apéndice.
8. Para la biografía de Bayo, véase CABANELLAS, La guerra de los mil días, Il, p. 1.176; José Couceiro Tovar, Hombres que decidieron (17 a 22 de julio de 1936) (Madrid 1969), p. 86; Antoni Lluc FERRER, Baxo Piraud [sic], Alberto, en Gran Enciclopèdia Catalana, III (Barcelona)
1971), ps. 343-344; Manuel CRUELLS, La expedición a Mallorca, año 1936 (Barcelona 1971),. ps. 146-147; reseña anónima de A. Bayo, Teoría y práctica de la guerra di gueriglia (Milano 1968), «Boletín de Orientación Bibliognifica», núm. 74 (febrero de 1969), ps. 25-29.
9. Historia ilustrada de la guerra civil española, I (s. 11. 1970), p. 345. Con todo, Mi desembarco en Mallorca es registrado en las bibliografías de García Duran y de la propia Cierva.
10. Señalamos de paso que existe una reedición de la obra de Benavides sobre Joan March hecha en Moscú en 1953, con un prólogo y notas en ruso.
11. La expedición en Mallorca, p. 121.
12. Ocupa las ps. 103-104 del libro de Sorrentino, citado por García Duran, pero no por La Cierva. Este diario, que fue publicado en parte en castellano en "Aquí estamos", núm. 41 (julio-agosto 1938), es reproducido entero -en traducción catalana- en La guerra civil en Mallorca (IV), apéndice. En Randa, IV (1976), Andreu Murillo publica otro diario de un cabo de Ingenieros, Antoni Pons y Melià, que estuvo en Mallorca desde el primer día con las tropas de Bayo.
13. Existen traducciones francesa y alemana de este opúsculo, citadas por La Cierva, que no conoce, en cambio, su original. .Pere Gabriel me comunica que Manuel Pérez publicó los días 6, 8, 9 y 10 de enero de 1937 cuatro artículos en la "Solidaridad Obrera", con el título general Lo que yo he visto en Mallorca. Cuatro meses en el infierno fasetsta. Ya antes, el 19 de diciembre de 1936, p. 4, publica, anónimamente, una carta en la que explicaba su odisea. .
14 Véase más adelante, p. 45.
15: Berneri, defensor del POUM, había sido asesinado en mayo de 1937. Cf. Scritti scelti di Camtllo Berneri Pietrogrado 1917-Barcellona 1937, al cuidado de Pier Carlo Massini y Alberto Sorti (Mllano 1964); Manuel Cruells, Los hechos de mayo, Barcelona 1937 (Barcelona 1970) ps. 76-77. Según La Cierva, el libro de Berneri sobre Baleares fue publicado también en italiano (1937) y en frances (1938).
16. Pedro Gabriel me comunica que, según una nota a mano que hay en el primer número de la colección de «Mallorca. Nueva» en la Casa del Ardiaca de Barcelona -la misma que he utilizado _en xerocopia era director el mallorquín Francesc de Sales Aguiló, licenciado en ciencias de Esquerra Republicana Balear, que murió en el archivo en Colombia, en 1956 (cf. más adelante, ps. 305-307). La primera noticia sobre "Mallorca Nueva" la encontré en J[oan] V(ilar] C[osta], Montserrat, glosas en la carta colectiva de los bisbes españoles (Barcelona 1938), p. entre los boletines del Comisariado de Propaganda de la Generalitat y asegura que su tirada era de mil ejemplares.
Hay también · una breve referencia a Joan Torrent - Rafael Tasls Historia de: la prensa catalana, I (Barcelona 1966), p. 880. Cf., todavía: P[ere] G[ABRIEL], Mallorca Nova, en Gran Enciclopèdia Catalana IX (Barcelona 1976), p. 496.
17. Véase, por ejemplo, María José Montes, La guerra española en la creación literaria (ensayo bibliográfico) (Madrid 1970), p. 103 (Las grandes cimetières figura entre las novelas de autores extranjeros); La Cierva, Cien libros básicos sobre la Guerra de España, p. 289; In., Historia ilustrada de la guerra civil española, le, ps. 81-82; reseña anónima de F. R. BENSON, Writers in Arms, "Boletín de Orientación Bibliográfica", núm. 79-80 (julio-agosto de 1969), págs. 16-17.
18. Véase, por ejemplo, la reseña de Writers in Arms citada en la nota anterior; La Cierva, Cien libros básicos sobre la Guerra de España, págs. 128 y 134; In., Historia ilustrada de la guerra civil española,·li, p. 82 («Todo el tratamiento de la primera fase. de la guerra en Mallorca está tan absolutamente tergiversada en la novela de Bernanos que el historiador de hoy se asombra ante el crédito histórico obtenido por ese libra que, en realidad, expose los problemas personales del autor ante la adivinada crisis del catolicismo militante occidental, no los problemas reales de la isla amenazada. Las datos de Bernanos son rumores tratados de manera emocional y simbólica. animarlas a defender como mayor ahinco su isla. La represión cantada por Bernanos fue prácticamente inexistente salvo casos aislados totalmente inadecuados para montar sobre ellos una teoría"); p .. 37 n . Pero personalmente no nos fiamos de Bernanos, exaltado autor dispuesto a criticar a todos, pero que permitió que su propio hijo formase parte de los grupos que él tachaba de "asesinos"», etc.).
19. Llorenç Villalonga, Falsas memorias de Salvador Orlan (Barcelona 1967), ps. 157-159.
20. Documentos on German Foreign Policy 1918-1945, series D (1937-1945), Volume III. Germany and the Spanish Civil War 1936-1939 ·(London 1951), p. 173. Para Bernanos, véase Aldo Garosci, Gli Intellettuali y la guerra di Spagna (s. 11. 1959), ps. 396-413; Frederick R. Benson, Walters in ,Armos. The Literary lmpact of the Spanish Civil War (New York-London 1967), con la bibliografía más importante. Tenga en cuenta, todavía, BERNANOS, Essais et écrits de combate, I, editados por Gallimard, bajo la dirección de Michel Esteve, en 1971 (volumen 132 de la "Bibliothèque de la Pléiade"). Los grandes cimetières sueldos la lune son presentados y sumariamente anotados por Jacques CHABOT. Dedico un extenso capítulo a Bernanos en mi libro en prensa Iglesia y sociedad en la Mallorca del siglo XX.
21. Según "Boletín de la Sociedad Arqueológica Luliana", XXVIII (1939-1943), p. 154. El Anuario militar de España. Año 1936 (Madrid 1936), p. 87 indica que Martínez de Tejada era ninguno de los. "Servicios de Artzelfia" de la Comandancia Militar de Baleares. Cf. Couceiro, Hombres que decidieron, p. 516.
22 Los dos primeros volúmenes, subtitulados. respectivamente La desintegrazione dello Stato y Gli interventi stranzen nella Spagna rubia, habían aparecido en 1938.
23. Según Enzo SANTARELLI, Storia del movimento e del regime fascista, (Roma 1967), p. 256 n.
24. Como La guerra di Spagna sino allí liberazione de Gijon
(18 juglio-21 octubre 1937), Síntesis poltico-militare, de Ambrogi-Boillati y Giulio Dei Bono (Torino 1937), p. 91 (sin duda Por motivos de. Poltica internacional, hace una brevísima alusión a las: operaciones. Militares de Ibiza y de Mallorca, sin decir ni una palabra de la intervención Italiana), o L'aviazione legionaria in Spagna, de Guido Matioli (Roma a.), ps. 34-39 (llega a decir que «fue un pugno di legionario in burghese che ef feltuò y el golpe de mano en Palma di Mallorca» -p. 34-), o que hubo que construir «un campo di aviazione sotto il continuo fuoco delle navío y degli aéreo dei comunisti» -p. Iré citando algún otro libro italiano, siempre de interés relativo.
25. Véase, por ejemplo, La Cierva, Cien libros básícos sobre la Guerra de España, págs. 99-100.
26. Los bibliófobos, ps. 19 y 45.
27. Martínez Bande no ha utilizado Mi desembarco en Mallorca de Bayo y no saca todo el partido posible de la bibliografía sobre el tema.
Sin embargo, ha podido consultar un extenso trabajo de mosén Mateu Nebot inédito, tan útil «que sin conocerlo no puede darse aquí un solo paso; (p. 132, n. 142). Martínez Bande ha redactado igualmente el capítulo correspondiente a El desembarco en Mallorca del coleccionable de La Actualidad Española sobre La guerra de España publicado en agosto de 1971 (ps. 145-150 del fascículo 7), acompañado de excel lentes fotografías y de un reportaje en color de M1guel Alonso sobre La fracasada invasión de la isla de Mallorca (ps. 153-159).
28. Otros trabajos serán mencionados, cuando convenga, en las notas. No hay que olvidar tampoco la importancia de la prensa, de Mallorca y de Barcelona sobre todo, que nunca ha sido desnuda sistemáticamente
05 Algunas acotaciones al libro:
Los hechos de octubre de 1934, durante el Bienio negro, prácticamente no tuvieron ninguna repercusión en Mallorca, pero dieron pie para una dura represión contra las organizaciones obreras, reseñada minuciosamente por Alexandre Jaurne, preludio de la que tendría lugar dos años después.
En La insurrección de Octubre, Jaime explica, que en Búger «con visibles muestras de emoción y simpatía fue escuchado el sr. Compañeros al proclamar desde la Generalidad el Estado Catalán dentro de la República Federal Española» (pág. 207), y que en Felanitx las Juventudes de Izquierda fueron acusadas de haber intentado felicitar a Macià (pág. 227). Cf. GABRIEL, El movimiento obrero en Mallorca, p. 242.
Las manifestaciones anticlericales, tan frecuentes en la Península como contrapartida de la intervención masiva de la Iglesia española a favor de las derechas –con notables, pero muy escasas, excepciones–, fueron casi inexistentes en Mallorca. El marqués de Zayas da una lista más bien ridícula. Los únicos hechos de cierta importancia -el incendio de las iglesias de Santa Fe y de Santiago, acompañado del saqueo del Centro Tradicionalista y de los locales de Acción Popular y de Renovación Española-, el S de junio de 1936, fueron consecuencia de la indignación causada por la explosión de una bomba, la noche anterior, en la Casa del Pueblo de Palma, -construida por Joan March-, en la que resultaron heridos seis obreros. Esta bomba era una provocación de la Falange, fundada en Mallorca en 1933, que el 23 de mayo de 1936 -mientras sus principales dirigentes estaban en prisión- había iniciado la publicación de un "periodico clandestino" "que sale cuando le da la gana", titulado "Aquí estamos". Al empezar, el primer número proclamaba:
"Al salir por primera vez a la luz pública este nuevo órgano de información que no está sujeto a las Leyes de la censura dictadas por un Gobierno vil y sectario que alardea de democrático y liberal, ni tampoco a los caprichos de las llamadas autoridades que en nuestras islas no representan el sentir del pueblo que dicen que es soberano, plácenos el saludaros desde estas líneas y exponer a continuación las normas por las cuales ira encauzada nuestra labor:
1.- Pertenecemos a Falange Española de las J.O.N.S.-. y por lo mismo redactamos y redactaremos este periódico en una forma concisa, clara, real y viril.
2.- No reconoceremos a ninguna de las autoridades políticas constituidas, ni más leyes que las que dimanan de nuestra organización. [...]
4.- Laboraremos por la desaparición del caciquismo y denunciaremos cuantos chanchullos lleven a cabo las inmorales gestoras que intentan regir a nuestros municipios suplantando la voluntad popular»
pags 30, 31 y 32.
El gobernador civil de Baleares, el escritor madrileño Antonio Espina -que había tomado posesión de su cargo el día 10-, llamó a su despacho al general Goded para preguntarle si el Gobierno de la República podía contar con su adhesión. Goded contestó: "No faltaba más. Naturalmente". Y Espina se dio por satisfecho.
Fueron pedidas armas a Espina, en previsión de un levantamiento de los militares y de los elementos de derecha, pero el gobernador respondió que tenía fuerzas suficientes para garantizar el orden y que Goded le había dado palabra de honor de mantenerse junto al Gobierno legalmente constituido.
La única reacción violenta de los partidarios de la República fue un intento de asaltar el Círculo Mercantil, considerado un foco "de militares rebeldes y de paisanos fascistas". Jaume Garcia e Ignasi Ferretjans, sin embargo, les disuadieron. Pocas horas más tarde, sorprendidos por la declaración del estado de guerra, tuvieron que optar por huir u esconderse.
Pags.40, 41 y 42
Precisamente el día 12, el_general Franco -en comunicación constante con el Comandante Militar- animaba a los defensores de Mailorca y mandaba: Indispensable se convenza esa católica isla que pérdida es anarquía y comunismo. Los pueblos que cayeron en sus manos sufrieron crimenes horrendos y atropellos como no puede imaginarse. A toda costa deberá defenderse Mallorca fusilando a lo que defallezca. Salud Patria y existencia Isla lo exigen».
Las órdenes de Franco fueron cumplidas sin vacilar. Ya he hecho referencia a las represalias y asesinatos .a sangre fría de esta primera etapa del "Movimiento". Sin embargo, no hay que olvidar los fusilamientos masivos por cuestiones de "seguridad". Bernanos nos da una muestra muy elocuente: Poco tiempo después del desembarco en Portocristo, «doscientos habitantes de la pequeña ciudad vecina de Manacor, considerados sospechosos por los italianos. habían sido sacados de la cama, en plena noche, conducidos a hornadas en el cementerio, muertos de una bala en la cabeza y quemados en un montón un poco más lejos». El jesuita José Marzo, acérrimo enemigo de Bernanos, confirmó la autenticidad de esta narración. Hizo, sin embargo, una precisión importante: los fusilamientos no venían de los italianos (que todavía no habían llegado a Mallorca, sino del coronel Ramos Unamuno, quien dijo claramente que en aquellos momentos no quería enemigos a sus espaldas.
Pags. 104 y 105.
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